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Acusados del asesinato de publicista no enfrentarán pena muerte

El cadáver del publicista fue encontrado en los predios de una cárcel abandonada en Guavate en Cayey
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EL VOCERO / Archivo
Por Melissa Correa Velázquez, EL VOCERO 9:52 am

Los acusados del “carjacking” que desembocó en la muerte del publicista José Enrique Gómez Saladín no enfrentarán la pena de muerte, según una orden del secretario del Departamento de Justicia Eric Holder, en la que instruye a la fiscalía federal a no buscar ese castigo.

El caso contra Edwin “Bebo” Torres Osorio, Alejandra “Pochi” Berríos Cotto y Lenisse Aponte Aponte, mejor conocida como “Prieta”, era elegible a la pena capital.

El cuarto acusado Rubén Delgado Ortiz, no se exponía a la pena de muerte, debido a que desde un principio cooperó con las autoridades federales.

Fuentes de EL VOCERO informaron que las autoridades federales regresaron a su teoría original de que la víctima fue interceptada en la madrugada del 30 de noviembre del 2012 en la calle Padial en Caguas.

El cadáver del publicista fue encontrado en los predios de una cárcel abandonada en Guavate en Cayey.

Según las autoridades, los acusados acordaron cometer un robo. El cuarteto delineó un plan en el que las acusadas “Pochi” y la “Prieta”, iban a montarse en el carro de la víctima. Luego, Torres Osorio y Delgado Ortiz las encontrarían en el vehículo en donde “se iba a suscitar una discusión en relación a una alegada deuda y que iban a ser que la víctima pagara el dinero”.

A primeras horas del 30 de noviembre, Gómez Saladín recogió a Aponte Aponte y a Berríos Cotto. Según el documento legal, Gómez Saladín detuvo el vehículo y Torres Osorio y Delgado Ortiz se aproximaron al mismo. Las mujeres le dijeron Gómez Saladín que tenían una deuda con Torres Osorio y Delgado Ortiz y le pidieron a la víctima que les diera el dinero para saldar la deuda. Torres Osorio y Delgado Ortiz se montaron en el vehículo. Este les indicó que no tenía dinero y procedió a una ATH.

Los acusados acompañaron al occiso a la sucursal del Banco Popular en Condado Moderno en Caguas, en donde retiró $400, los cuales entregó a Delgado Ortiz.

Luego de sacar el dinero, Gómez Saladín fue golpeado en la cabeza y ubicado en el asiento posterior. Su cabeza se mantenía arriba con el uso de un cable para que no se bajara del asiento.

Posteriormente, los imputados compraron gasolina, la cual fue vertida un recipiente que había en el carro del occiso. Luego, Gómez Saladín fue llevado a un área desolada en Cayey y se le obligó a ponerse de rodillas. Acto seguido fue golpeado con un tubo que estaba tirado en el lugar.

“Gómez Saladín suplicó por su vida. A este se le roció gasolina por encima y se le prendió en fuego. Gómez Saladín se quitó la ropa tras ser quemado y dio vueltas en el suelo y el fuego fue extinguido. Posteriormente, la víctima fue golpeada y dejada a morir”, indica el documento.

Luego, los acusados se trasladaron al sector La Macanea en Caguas en donde quemaron el vehículo del occiso y se fueron del lugar caminando.

Melissa Correa Velázquez, EL VOCERO

Periodista con más de 20 años de experiencia. Asignada a la cobertura del Tribunal Federal.


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