Adefecios olvidados los tanques de agua

El tanque de Levittown es uno de los más reconocidos en el área metropolitana
AAA-Suministrada
Por Maricarmen Rivera Sánchez, EL VOCERO 4:00 am

La llegada del Superacueducto implicó para la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) que alguna de la infraestructura que antes era necesaria, ahora esté en desuso.

Un ejemplo de esto es un enorme tanque de agua que ubica en el sector La Milagrosa en Bayamón.

El ingeniero Roberto Martínez, subdirector de la región metropolitana de la AAA explicó que este tanque está fuera de uso desde hace cuatro años.

Este tanque almacena cinco millones de galones y se utilizaba para almacenar agua como parte del proceso de llevar agua potable a los abonados.

¨Esos tanques son tanques de reserva de agua que lo que entra es agua del sistema que sobra. Es agua que está sobrando y se queda en el tanque almacenada y el tanque va a subir o bajar de acuerdo a la demanda de agua y a las condiciones del sistema¨, explicó Martínez.

Según dijo, con la llegada del Superacueducto, ya no era necesario este almacenaje de agua.

¨Cuando tenemos estos sistemas, tenemos que dividir el servicio y se convierte en redundancia y puede convertirse en un problema. Ahí lo cerramos y trabajamos con los tanques de los nuevos sistemas, dejando fuera de servicio La Milagrosa y otros tanques¨, dijo.

Explicó además que, una vez fuera de operación, esto pasa a un periodo de observación en el cual la AAA decide si usará nuevamente estos tanques. Luego de determinar que ya no son necesarios, dijo, se subastan los terrenos y los compradores se encargan de eliminar los tanques.

¨No sé si ya la división de adquisición de terrenos completó el proceso porque estos procesos siempre toman un tiempo¨, dijo. ¨Hay una serie de cosas que hay que hacer¨.

Descartó utilizar el tanque para almacenamiento de agua porque, según explicó, sería muy oneroso. El proceso incluiría llenar el tanque con cinco millones de galones de agua con cloro para limpiarlo. Luego vaciarlo y volver a llenarlo, luego de obtener los permisos del Departamento de Salud.

¨Habría que llenarlo de agua con una dosis de cloro bien alta, dejarla un tiempo, vaciar toda esa agua, que se apruebe como que el tanque es potable para volverlo a llenar de agua¨, dijo. ¨Es un poco complicado¨.

Maricarmen Rivera Sánchez, EL VOCERO

Tiene más de 15 años de experiencia como periodista en Puerto Rico y Estados Unidos. Tiene un bachillerato en Comunicación Pública de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras y una maestría en Periodismo de Indiana University en Bloomington, Indiana.


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