Alcalde de Río Grande amenazó con mandar a matar a cooperador

Declaraciones de Eduard Rivera Correa quedaron grabadas
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Por Melissa Correa Velázquez, EL VOCERO 12:27 pm

“Pues vamos a mandarlo a matar”. Esas fueron las expresiones del alcalde de Río Grande Eduard Rivera Correa durante una conversación grabada que sostuvo el mandatario municipal con el “testigo cooperador uno” de la fiscalía federal el 18 de julio del 2012.

Según la grabación, Rivera Correa, quien fue acusado por corrupción, le sugirió al “testigo cooperador uno” que mandaran a matar al “testigo cooperador dos”, quien asistió al ministerio público federal en la investigación al exalcalde de Barcelonte Sol Luis Fontanes –que concluyó en la acusación y convicción de este por cargos de soborno.

La grabación fue consentida por el “testigo cooperador uno”, luego de que transcendiera públicamente el arresto de Fontanes y su relación con el “testigo cooperador dos” en el esquema de Barceloneta. El “testigo cooperador dos” colaboró en ambas pesquisas a cargo del Negociado Federal de Investigaciones (FBI).

“Es que mira, yo que no, yo si veo ese tipo (testigo cooperador dos), yo le pego un carro por encima, porque yo a esas personas no las soporto…”mucho cuidado. Ten mucho cuidado al hacer eso. Y otra cosa que te voy a decir, pero tú sabes que a calzón quita’o. Si un día tú te metes a chota, tu te jod…”Eso es lo peor en un ser humano…”. Esta fue la porción de otra grabación de una conversación que sostuvo el alcalde de Río Grande con el “testigo cooperador uno” en la que hablaban sobre los “chotas” de las autoridades federales.

Durante esa conversación el alcalde le dice al “testigo cooperador uno” que el “testigo cooperador dos” era una “rata” y que las “ratas no tienen valores”.

En una grabación efectuada el 17 de mayo del 2012 Rivera Correa le advierte al “testigo cooperador uno” que no coopere con las autoridades.

“No puedes hablar nunca…tú no hablas”.

Las trascripciones de estas grabaciones están contenidas en una moción radicada por el fiscal federal Charles Walsh en la que le solicita al magistrado federal Marcos López que no le conceda fianza a Rivera Correa y que permanezca ingresado en el Centro de Detención Metropolitano de Guaynabo (MDC, por sus siglas en inglés), al plantear que la evidencia que tiene en su poder establece que el acusado es un “serio riesgo” de que obstruirá la justicia o intimidará potenciales testigos o jurados.

Estas grabaciones serán presentadas el próximo lunes durante la vista de fianza del alcalde ante López.

La pesquisa contra Rivera Correa comenzó cuando el “testigo cooperador uno”, informó a los federales que entre febrero del 2007 al 2012, el alcalde solicitó y recibió sobornos en relación a varios contratos. Ello, luego de que se acusara a alcalde de Barceloneta.

Los contratitas implicados en el caso de Barceloneta son Juan Carlos Mercado, Carlos Bolet Alvarez y Juan Antonio San Miguel. Todos se declararon culpable por este caso. Fontanes se declaró culpable por los cargos de soborno y fue sentenciado a diez años de prisión por el juez federal José Fusté en septiembre del 2012.

En marzo del 2012 comenzaron las grabaciones consentidas con el acusado para corroborar los pagos de soborno.

Asimismo, durante este tiempo el acusado pidió una contribución política de $4 mil para una actividad de recaudación de fondos la que el alcalde presentó como “Llaves del 2013” y “Pases del 2013” e hizo amenazas contra otro testigo cooperador y contra el coacusado Alejandro Carrasco, ya que el acusado pensaba que su asesor también ayudaba al gobierno.

El fiscal Walsh afirmó que estas amenazas se extendieron a diferentes niveles de los procedimientos criminales, incluyendo la pesquisa que llevaba a cabo el Departamento de Justicia de Puerto Rico.

El funcionario destacó que entre noviembre y diciembre del 2012 el Municipio de Río Grande recibió un requerimiento de información del Departamento de Justicia de Puerto Rico solicitando los contratos del “testigo cooperador uno”. El alcalde le informó al “testigo cooperador uno” que había recibido el “subpoena” y le advirtió que no hablara con nadie sobre el asunto porque él podría enfrenar cargos de obstrucción a la justicia.

Esta advertencia está contenida en otra grabación consentida por el “testigo cooperador uno”.

En cuanto a la potencial obstrucción de la justicia al Gran Jurado, el fiscal Walsh destacó que en abril pasado habían rumores de que el coacusado Carrasco cooperaba con las autoridades federales.

Menciona que aunque Carrasco nunca estuvo presente cuando el “testigo cooperador uno” le hacía los pagos de soborno al alcalde de Río Grande, el coacusado sabía de esos pagos.  El 28 de abril pasado, en una grabación,  Rivera Correa amenazó con destruir la reputación de Carrasco y le instruyó a quedarse callado.

Rivera Correa fue acusado por un Gran jurado el pasado 8 de julio por soborno, intento de extorsión y obstrucción a la justicia.

Melissa Correa Velázquez, EL VOCERO

Periodista con más de 20 años de experiencia. Asignada a la cobertura del Tribunal Federal.


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