Arte rupestre en isla de Mona

La presencia de arqueólogos británicos en isla de Mona ya se había dejado sentir al éstos informar sobre sus estudios y descubrimientos en el 25to Congreso Internacional de Arqueología del Caribe.
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Por Jorge Rodríguez, EL VOCERO 4:00 am

Primero de una serie

Una abundancia de nuevo arte rupestre, incluyendo pictografías y el arte digital original —con diseños elaborados a dedos—, representando un imaginario figurativo, abstracto y zoomorfo anterior a la época colonial, se ha constituido en nuevo germen de estudio en las cuevas laberínticas y otras de más reciente descubrimiento, en la isla de Mona, una reserva natural del mundo, que pertenece al municipio autónomo de Mayagüez.

Han intervenido en la investigación y estudio de estos tesoros arqueológicos, denominados como el proyecto ‘El Corazón del Caribe’, el profesor Graeme Barker, director del McDonald Institute for Archaeological Research de la Universidad de Cambridge y el doctor Jonathan Williams, director del Museo Británico, quienes firmaron un acuerdo con el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), promovido por Laura del Olmo, directora de Arqueología de esa institución.

El proyecto arqueológico in situ, ha estado a cargo de la Dra. Alice Samson de la Universidad de Cambridge, el Dr. Jago Cooper, del Museo Británico; la Dra. Damaris Delgado, directora del Negociado de Costas, Reservas y Refugios del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales; y los estudiantes de maestría en Arqueología del Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe (CEAPRC), entre otros.

La presencia de arqueólogos británicos en isla de Mona ya se había dejado sentir al estos informar sobre sus estudios y descubrimientos en el 25to Congreso Internacional de Arqueología del Caribe, celebrado en el Teatro Tapia en 2013, en el cual participaron más de 200 arqueólogos provenientes de 18 países que realizan estudios en la región del Caribe. Informaron que descubrieron vestigios de minería precolombina, prácticas artísticas de distintos periodos muy adentro de las cuevas, con sorprendentes diversidades de arte rupestre, con una iconografía que abarcaba paredes y techos del entramado subterráneo.

“Los diseños que cubren las paredes y las bóvedas de cientos de metros en las más oscuras cuevas y túneles a través de la isla fueron ejecutadas con una serie de pigmentos y con técnicas que nunca se habían registrado como las de tallar y rastrillar con los dedos sobre superficies muy blandas, similares a una argamasa o el yeso. Esta técnica tan particular dejó rastros blancuzcos con mucha frescura, complejidad y perfección”, apuntó Cooper.

El arqueólogo observó que muchas de las representaciones se pueden identificar como, por ejemplo, una figura con sus brazos arremolinados que representa a Guabancex, la deidad precolombina asociada a la fuerza destructora del huracán; el encontrar otra imagen idéntica al Sol Taíno que se halla en un petroglifo de Jayuya; y conseguir dentro de su técnica, el segar con sus vigorosos dedos, los suaves depósitos húmedos de amplias superficies de una manera deliberada.

“Estas actividades de extracción, o evidencia de una minería arcaica, en vez de demostrar movimientos indiscriminados, lo que dejaron fueron huellas de una acción sistemática y deliberada dejando diseños muy complejos”, observó.

Jorge Rodríguez, EL VOCERO

Laureado periodista reportando por más de dos décadas en EL VOCERO sobre los eventos de arte y cultura de Puerto Rico y el mundo.


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