Carlos Arroyo en paz con su pronta partida

El armador estelar jugará su cuarto y último Mundial
COPA TUTO MARCHAND PRvsBRA
Carlos Arroyo jugará su cuarto Mundial. EL VOCERO/Archivo
Por Jorge Figueroa Loza, EL VOCERO 12:43 pm

Carlos Arroyo no busca excusas ni justificaciones para permanecer relevante en la selección nacional cuando el retiro le toca la puerta.

Al contrario, a sus 35 años, está consiente de que decir adiós no será el fin del mundo ya que no se ve a sus 40 corriendo el tabloncillo de lado a lado.

El capitán de la escuadra puertorriqueña comenzará el sábado su cuarto y último Mundial en Sevilla, España, aún sin perder los destellos que lo mantienen como una de las estrellas principales de los ’12 Magníficos’ por más de una década.

“Es la realidad, pero no me pongo ningún tipo de presión”, dijo Arroyo a EL VOCERO durante una cena del quinteto patrio en Nueva York. “No pienso en eso todos los días. No me deprimo. Sino que le doy la bienvenida y lo tomo con cosas buenas. Es un gran orgullo poder representar a mi país. Ser parte de un cuarto Mundial, estoy muy contento”, agregó.

El fajardeño y ex enebeísta, actualmente activo en la liga profesional de Turquía, debutó con Puerto Rico en un Mundial en Indianapolis 2002, edición donde los boricuas llegaron séptimos y se quedaron a una victoria de alcanzar a las semifinales.

Tuvo mundiales para el olvido en Japón 2006 y Turquía 2010- este último perdió cuarto juegos por lesión- no antes sin convertirse en el afiche principal de la selección después de la victoria sobre Estados Unidos en los Juegos Olímpicos Atenas 2004, donde fue el máximo anotador.

Y regresar a las Olimpiadas podría ser la última meta de Arroyo antes de colgar los colores de la monoestrellada. Puerto Rico, fuera de la competencia olímpica por dos ciclos consecutivos, buscará regresar cuando los boletos para Río 2016 estén disponibles el próximo año en el Preolímpico a celebrarse en Monterrey, México.

De llegar a Brasil, Arroyo jugará con 38 años.

“Veremos como se siente mi cuerpo. Si estoy saludable y Dios me permita jugar más años en mi carrera. Es un sacrificio estar lejos de mi familia, que son años que no vuelven. Es algo triste pero es la realidad de mi vida. El sacrificio lo hago por ellos”, indicó.

El sueño de Arroyo desde pequeño fue representar a Puerto Rico y hoy, más cerca de despedirse, se siente agradecido por la oportunidad de verlo hecho realidad.

“Ha sido un honor bien grande ponerme el uniforme, me permitan jugar mi juego y ser yo en la cancha. Eso demuestra mucho respeto y entiendo el compromiso”, expresó.

Jorge Figueroa Loza, EL VOCERO

Graduado de la Escuela de Comunicación de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, y con certificación en la Universidad del Sagrado Corazón en periodismo digital. Casi una década de experiencia en coberturas deportivas tales como Juegos Centroamericanos y del Caribe, Series del Caribe, Clásico Mundial de Béisbol, Centrobasket y carteleras de boxeo en Las Vegas, entre otros.


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