Cegado por el poder

Ética Gubernamental hizo público el informe contra el ex secretario de Justicia, Luis Sánchez Betances
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Por Miguel Rivera Puig, EL VOCERO 4:02 am

Con el potencial testimonio en su contra del designado superintendente James Tuller Cintrón, el ex secretario de Justicia Luis Sánchez Betances enfrentará la querella administrativa que le radicó la Oficina de Ética Gubernamental (OEG) en la que le imputan dos violaciones, una de ellas el pretender que tiene influencia en el ejercicio de las funciones de otro servidor público y la otra por llevar a cabo una acción que ponga en duda la imparcialidad e integridad de la función gubernamental, por la intervención a favor de su “amigo del alma” Jaime Sifre Rodríguez detenido por conducir ebrio el pasado diciembre.

OEG pide una multa de $20 mil por cada una de las dos violaciones. Una vez culmine el proceso administrativo, de ser adverso contra el ex secretario podrá ser llevado por Sánchez Betances al Tribunal de Apelaciones.

La directora ejecutiva de OET licenciada Zulma Rosario dijo ayer que nada le impedía radicar simultáneamente los hallazgos por presuntas violaciones a la Ley de Ética ante el panel de jueces de la Oficina del Fiscal Especial Independiente para posibles acciones criminales. No lo hará hasta que culmine el proceso administrativo cuyas vistas son de carácter público, aunque en las pequeñas salas que se verán apenas cabe gente.

Según Rosario, un querellado puede negociar las multas en el proceso administrativo pero no es negociable el referido al FEI, ya que no se puede cambiar en su oficina la jurisdicción de terceros.

La querella fue radicada en la tarde del lunes y notificada a Sánchez Betances, al que se le conceden 20 días calendario para contestar las alegaciones levantadas por los investigadores de esa agencia Daniel J. Ocasio Rodríguez, Lourdes R. Vázquez Vargas y Mabel C. Santiago Ramírez.

De no contestar el procedimiento administrativo continuaría sin su participación. La misma fue conocida públicamente el martes después de su notificación.

La OET tiene varios oficiales administrativos, pero ayer se desconocía ante cuál se ventilarán los hechos relatados en la querella por los eventos que se iniciaron en la noche del 6 de diciembre del 2013, cuando Sifre Rodríguez fue detenido por un patrullero de Carreteras en la avenida Roosevelt próximo al rampa de salida hacia el Expreso Las Américas, en Hato Rey. En ese momento Sifre Rodríguez, quien había sido socio por años de Sánchez Betances, iba hablando por un teléfono celular. Al ser detenido un agente se percató de que expedía un fuerte olor a alcohol.

Sánchez Betances, en su vehículo oficial con biombos azules encendidos y acompañado por dos agentes de su escolta, llegó al lugar de la intervención. La querella narra que se acercó al sargento Luis W. Rodríguez de la Unidad de Patrullas de Impacto en las Carreteras e intentó hablar acerca del detenido.

De acuerdo a la querella le sugirió al sargento Rodríguez que la intervención de Sifre Rodríguez se resolviera en el lugar y que no trascendiera. Sin embargo, Rodríguez rehusó el acercamiento y se procedió con el arresto de Sifre Rodríguez.

Sánchez Betances llegó con su escolta al Cuartel de Transito, en Hato Rey y bloqueó la patrulla del sargento Rodríguez a quien intentó persuadir para que el caso no progresara. Molesto Sánchez Betances con la negativa de Rodríguez le pidió el nombre y la placa. El sargento le dijo que se lo daría si entraba al Cuartel.

“De forma alterada, el querellado expresó en el Cuartel que si no le proveían un oficial de alto rango, llamaría al Superintendente de la Policía”. Tras hablar con un capitán y un inspector a la 1:00 de la madrugada del 7 de enero Sánchez Betances llamó a Tuller Cintrón. No surge de la querella que acción, si alguna, tomó Tuller Cintrón, quien desde un principio dijo públicamente que haría las declaraciones sobre cualquier comunicación de Sánchez Betances en el foro pertinente.

En la parte final de la querella se sostiene que Sánchez Betances “interrumpió el arresto del licenciado Sifre Rodríguez y con sus actuaciones pretendió tener influencia sobre los funcionarios de la Policía para recibir o tratar de recibir un beneficio”.

Se le imputa que también “pretendió influenciar el proceso y a los servidores públicos involucrados en la detención de su amigo para tratar de obtener un beneficio y además, con sus actuaciones puso en duda la imparcialidad y la integridad que debe desplegar todo servidor público”.

Sánchez Betances que ejerció como secretario desde enero del 2013, renunció a su cargo el 31 de diciembre en medio del escándalo. Sifre Rodríguez por su parte se declaró culpable de manejar ebrio y una vez culmine el curso en la escuela de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción, será condenado exponiéndose a una multa de $500.


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