Cristo Redentor: el símbolo de Brasil

Una de las siete maravillas modernas del mundo, se ha convertido en visita obligatoria para los miles de personas que llegaron al país para el Mundial
VST0711000c cristo2
Por Jorge Figueroa Loza, EL VOCERO 4:00 am

Rio de Janeiro- Está en postales, afiches, anuncios turísticos, esculturas y grafitos descuidos en las paredes de la ciudad. Se puede decir que es ‘La Estatua de Libertad’ en cuanto a popularidad en la denominada ‘Ciudad Maravillosa’, aunque mucho menos costosa de construir.

El Cristo Redentor- el art decó más grande del mundo- es el símbolo de Brasil y una de las Siete Maravillas Modernas del planeta.

Y en este mes de Copa Mundial, el Jesús de Nazaret de 38 metros de altura ubicado en el parque nacional de la Tijuca-en la cima del cerro del Corcovado (jorobado)- ha recibido literalmente con su brazos abiertos a miles de fanáticos que además de presenciar los partidos de sus selecciones predilectas suben los 710 metros al nivel de mar para apreciar la majestuosa estatua.

Al arribar a Río de Janerio, la mirada automáticamente se eleva a los cielos para localizar- tener ese primer contacto- en las montañas con el Cristo Redentor.

Una vez divisado diminutamente, no imaginas su grandeza cuando lo tienes de frente.

Hay muchas alternativas para llegar pero, si no sientes el deseo de caminar cuestas encorvadas al estilo de Orocovis, la mejor manera es ir al ‘Plaza de Lido’ a pasos del malecón de Copacabana donde compras un boleto ida y vuelta en autobús- que incluye la entrada- a 50 reales ( $22.58 ) que de deja en el primer escalón del Corcovado.

Eso sí, procure llegar al amanecer. Presentarse después de las 8:00 a.m. garantiza mayor congestión de visitantes, más en Copa Mundial, al igual que se pondrá para las Juegos Olímpicos 2016. La duplicación de filas extenderá su visita todo el día, la cual se puede hacer en mediodía.

Entre los 220 escalones para llegar a los pies del Cristo Redentor- inaugurado en 1931- encontrará multiples tiendas de ‘souvenirs’ y par de cafés donde se puede apreciar la vista de la ciudad encima de las nubes mientras disfruta de un bocadillo.

Frente a frente, creerás que la escultura es de mentira, incrédulo en cada detalle que presenta. Sus brazos extendidos provocan imitarlo, como hacen la mayoría de turistas para tomarse fotos simulando la postura un abrazo, igual como se hace para crear la ilusión de que aguantas la Torre de Pisa en Italia.

Para esta fecha, se pueden ver alemanes, mexicanos, estadounidense, argelinos, franceses y holandeses sacar sus banderas para tirarar la fotografía, ya que estar en el mirador da la sensación de encontrarse en las Naciones Unidades.

Para los creyentes, en la parte posterior hay una capilla dentro del pedestal donde se puede aprovechar la visita para meditar.

Una vez de contemplar la estatua a vuelta redonda y sentir la brisa fría mientras observas a los lejos el estadio Maracaná, las playas de Copabana y Ipanema, y el Pan de Azúcar, bajar es la misma sensación que subir, nunca querrás apartar tu vista hacia el Cristo Redentor, aunque a la distancia sea más diminuto.

Jorge Figueroa Loza, EL VOCERO

Graduado de la Escuela de Comunicación de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, y con certificación en la Universidad del Sagrado Corazón en periodismo digital. Casi una década de experiencia en coberturas deportivas tales como Juegos Centroamericanos y del Caribe, Series del Caribe, Clásico Mundial de Béisbol, Centrobasket y carteleras de boxeo en Las Vegas, entre otros.


Noticias Relacionadas

Nuestras Voces


Nuestras Voces

Subir