¿Cuál es la verdadera grasa del gobierno?

"Y aunque la soga siempre parte por el lado más fino y siempre el pueblo tiene que asumir el rol de facilitador a los problemas de nuestros gobernantes, debemos trabajar para crear desarrollo económico próspero"
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EL VOCERO / Archivo
Por Columnistas, EL VOCERO 1:13 pm

Andrés Bosa-Matos
andresbosa@gmail.com
@BosaAndres

¡Nuestro crédito es una basura! No tengo ni la más mínima intención de adornar esa triste realidad con palabras cultas y agradables a la vista del lector. Tampoco tengo el deseo de adjudicar culpas sobre esta debacle, sino más bien de señalar aquellas acciones que podríamos mejorar, si es que queremos salir de este estancamiento.

Por años, el gobierno de Puerto Rico se ha estado endeudando y no me interesa mencionar si un partido político o el otro es quien más ha tomado prestado; porque en temas de economía el “chijí-chijá” político-partidista no juega ninguna función importante. Simple y sencillamente, se gastó más de lo que se ingresaba.

Esa situación, provocó que la deuda pública sobrepase hoy los 70 billones de dólares. Y lo peor de todo, es que no hay ni la voluntad ni la capacidad de repago de esos préstamos. Por eso nos degradaron. Yo siempre he recomendado que antes de auscultar la posibilidad de administrar los recursos de otro, sepas administrar tus propios recursos financieros.

Pero como dicen por ahí: “nadie aprende por cabeza ajena…” Así que ahora tenemos que ejecutar. Y he escuchado a varios líderes en los últimos días expresando su sentir y determinando que llegó el momento de cortar la grasa que hay dentro del gobierno. No sé si tengan la misma percepción que yo, pero a mi entender, la grasa debe ser la siguiente:

No voy a negar que el tamaño del gobierno, aún luego de los despidos de la pasada administración, sigue siendo grande y que muchos empleados no brindan el servicio por el cual están contratados, pero qué me dice usted del gasto en asesoría, en relaciones públicas, en publicidad, en servicios legales, en fin; un sinnúmero de partidas indudablemente innecesarias.

Ahí es donde reincide la llamada “grasa” del gobierno. Pagándole exorbitantes sueldos a personas dis que expertos en una materia, pero que no producen resultados efectivos. Al igual que tratando de mostrar una apariencia buena, con propaganda publicitaria altamente costosa, cuando en realidad el paciente está moribundo en su interior.

Y aunque la soga siempre parte por el lado más fino y siempre el pueblo tiene que asumir el rol de facilitador a los problemas de nuestros gobernantes, debemos trabajar para crear desarrollo económico próspero y parte de esta estrategia debe comenzar con darle paso al Puerto de las Américas, Rafael “Churumba” Cordero. ¡Qué Dios nos ampare!

El autor es Asesor Financiero y escribió el libro: “¿Por qué somos pobres y ellos son ricos? Para comunicarte, escríbele a: andresbosa@gmail.com.


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