De la mano de una promesa

El hogar de Lucy Vives y Sergio López no solo presenta una vistosa decoración navideña sino que exalta ante todo las tradiciones puertorriqueñas
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EL VOCERO / Eric Rojas
Por ElVocero.com 11:21 am

De las tradiciones más divertidas que tienen los puertorriqueños en Navidad es salir, empaquetados como si fueran a una fiesta, para dar vueltas por las calles a ver bombillitas y adornos navideños.

Los que llegan a casa de Lucy Vives y Sergio López en la Urbanización Salta Elvira en Caguas tienen que bajarse del carro. Es casi obligatorio.

El despliegue de lucecitas en esta casa es realmente impresionante. Hay bombillitas colgando de los techos, guirnaldas en escaleras, árboles de luces, lazos hechos con luces rojas, casitas alumbradas en cada esquina y coronas navideñas.

Pero lo que distingue esta decoración de otras casas que también alumbran cada rincón es que justo al lado de la casa hay un callejón adornado con casitas típicas, un bodegón, un lechón a la varita y hasta una casita simulando una letrina.

Doña Lucy lleva 18 años adornando su casa con las decoraciones más extravagantes. Lo hace en parte para honrar a su padre, a quien ayudaba a decorar como parte de una promesa a los Tres Reyes Magos.

“Yo lo hago porque mi papá tenía una promesa siempre de velar los Reyes y yo desde chiquita me acostumbré a ayudarle. Por la situación que había entonces, que era bien mala, poníamos un árbol de esos de tintillo y le poníamos un papel crespé alrededor y velábamos a los Reyes la noche del 5 y era una promesa que él tenía y yo me quedé con esa costumbre”, dijo. “Cuando él murió, seguí adornando a mi manera”.

La manera de adornar de doña Lucy, de 78 años, implica comenzar a poner luces desde el 15 de noviembre y continuar por al menos dos semanas. La ayudan dos sobrinos que se encargan principalmente de las luces.

Este año, dijo, prendió las luces el 5 de diciembre, a tono con el alumbrado de Navidad de la escuela aledaña. Aseguró, orgullosa, que su casa es visitada por personas de todo Puerto Rico y también de otros países como España y Estados Unidos.

“Hay veces que los carros no pueden ni pasar y tienen que esperar”, dijo orgullosa.

ElVocero.com

Equipo de redactores de ElVocero.com


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