DEA arresta a 10 sujetos en operativo “Voodoo Sam Parte Dos”

Según la acusación, la pandilla conspiraba para comprar grandes cantidades de cocaína en San Martín para importarla a Puerto Rico.
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EL VOCERO / Archivo
Por Melissa Correa Velázquez, EL VOCERO 1:09 pm

Diez sujetos que continuaban formando parte de pandilla de traficantes de cocaína en el Caribe, que consultaba con espíritus sus operaciones de trasiego de drogas, fueron arrestados por agentes del Negociado Federal Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés), en un operativo denominado “Voodoo Sam Parte Dos”.

El grupo fue acusado por un Gran Jurado por distribución de sustancias controladas, conspiración para lavar dinero y enfrentan un cargo de confiscación por $127 millones.

“Esta acusación es la continuación de la investigación llamada Operación Voodoo Sam que se llevó a cabo en abril del 2012. De los 22 acusados (originales), 19 han sido convictos, uno sigue pendiente de juicio y dos permanecen fugitivos”, afirmó el jefe de la división criminal de la fiscalía federal José Ruiz en una rueda de prensa.

Según la acusación, la pandilla conspiraba para comprar grandes cantidades de cocaína en San Martín para importarla a Puerto Rico.

Como parte de la pesquisa se hicieron varios allanamientos en Puerto Rico, San Martín y República Dominicana.
En diciembre del 2011 se ocuparon 15 kilogramos de cocaína en una casa en Dorado que utilizaban miembros de la organización para llevar a cabo sus actividades delictivas. Esto fue como resultado de una orden de allanamiento ejecutada por la Policía de Puerto Rico.

En agosto del 2012 en San Martín, se ocuparon $674 mil en uno de los “stash houses” -casas donde se escondía dinero de contrabando o narcóticos- del acusado numero uno, Javier Carrillo de nacionalidad colombiana con pasaporte venezolano.

El subdirector de la DEA Pedro Janer, indicó que Carrillo tenía contactos en Colombia para que se distribuyeran grandes cantidades de cocaína.

“Este señor es responsable de parte de la distribución de cocaína en el Caribe. Tenía la confianza de las organizaciones colombianas. Recibía la droga de los laboratorios en Colombia”, indicó Janer.

En diciembre del 2012 en un apartamento en donde se encontraba Carrillo en Santo Domingo, se ocuparon sobre $404 mil.

En marzo del 2014 las autoridades en San Martín ocuparon $396,000 a los acusados Héctor Pérez Arizmendi y Wilfredo Rivera Zayas. Este dinero estaba destinado para la compra de cocaína.

Como resultado de esta intervención, el gobierno obtuvo una orden para ocupar el avión Aerostar que se utilizó para transportar ese dinero.

En mayo del 2014 en Puerto Rico se ocupó un avión Cessna luego de que se encontraran drogas en un compartimiento secreto sofisticado en la nariz del avión. Este compartimiento se encontró gracias a que un canino alertó la presencia de olor a narcóticos.

El cargo número tres incluye a los 10 acusados por conspirar para transportar por lo menos $12 millones de Puerto Rico a San Martín para continuar con la conspiración de la cocaína. Estas acciones constituyen lavado de dinero.

El cargo número cuatro incluye a los acusados José Angel Burgos Rodríguez, alias “Che”, y “Dragoncito”, Carlos Gilberto Miranda Ríos, apodado “El Gordo” y Delfín Robles Alvarez, mejor conocido como “El Indio”. Robles Alvarez es el primo de Orlando Robles, uno de los líderes de la pandilla original. Este se declaró culpable por este caso y era el santero del grupo. Robles pedía consejos a un espíritu conocido como “Samuel” para sus operaciones de narcotráfico.

Janer aclaró que estos acusados “no son el reflejo de las personas que practican la santería.

Comentó que cuando Robles Alvarez fue arrestado, los agentes encontraron un altar en su casa.

Los acusados utilizaban las ganancias de la venta de drogas para comprar boletos de la Lotería de Puerto Rico que estaban premiados para usarlos como ganancias económicas legítimas.

La acusación alega además que los acusados compraban los boletos premiados por la misma cantidad del premio, más un 20 por ciento de la comisión de la Lotería, los cuales no habían sido reclamados por los verdaderos ganadores.

“Estos acusados se pegaron en la lotería meas de 27 veces, excediendo $1.2 millones”, señaló Ruiz.

Posteriormente, la Lotería hacía un cheque por la cantidad del premio a nombre de uno de los conspiradores y de esa manera depositaban los dineros a su nombre en cuentas bancarias personales escondiendo la verdadera procedencia del dinero.

Las autoridades solicitan la confiscación de los $127 millones, una propiedad ubicada en el barrio Hato Tejas en Bayamón, un avión Aerostar y un avión Cessna.

Los acusados se exponen a sentencias de entre diez años de cárcel a cadena perpetua.

El caso está a cargo de la fiscal federal Mariana Bauzá.

Todos los acusados fueron arrestados. Once de ellos en Puerto Rico.

Melissa Correa Velázquez, EL VOCERO

Periodista con más de 20 años de experiencia. Asignada a la cobertura del Tribunal Federal.


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