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Declara vio lanzar pistola desde auto de Casellas

El testigo llegó a un acuerdo con el ministerio público para cooperar en el caso, a cambio de que no le radicaran cargos por vender el arma de fuego
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EL VOCERO / Eric Rojas
Por Melissa Correa Velázquez, EL VOCERO 2:41 pm

Un residente de la barriada Los Filtros declaró esta que observó cuando un vehículo Mercedes Benz transitaba por la avenida Santa Ana en Guaynabo y lanza al pavimento la pistola FN Five Seven, calibre 45, que fue utilizada en el asesinato de Carmen Paredes.

El testigo 25, Luis Alberto Guzmán Hernández, testificó a preguntas de la fiscal Phoebe Isales que a las 9:00 a.m. del 14 de junio del 2012, se dirigía al supermercado a comprar un periódico en momentos en que vio el Mercedes Benz de Casellas lanzar el arma de fuego. El arma de fuego había sido reportada hurtada por Casellas durante un supuesto “carjacking” ocurrido el 17 de junio del 2012.

“Veo un carro que se detiene frente al pasillo y era un carro gris claro y se detuvo. Veo el brazo de una persona clara de color. Veo el carro, pero no me fijo en la persona, se mete al carril del medio, tira algo y lo que es rebota en la grama. Era algo duro. Veo una pistola que era bien rara, nunca he visto algo así. Dos tonos, dice FN tiene dos astilladas una arriba donde se carga y otra abajo. La cojo, miro para todos lados, me la meto por aquí (cintura) y corro para casa”, declaró el testigo quien es paciente de metadona.

Relató que acudió al punto de drogas de su vecindad y le vendió el arma de fuego a un amigo identificado como Joselito Rivera Seda, apodado “Cheli”. Indicó que le dijeron que el arma de fuego tenía un costo aproximado de $3,000, solicitó $1,000 y le pagaron “$100 y algo marihuana”.

Manifestó que más tarde en el día vio las noticias y supo del asesinato de Paredes y vio el Mercedes Benz que conducía Casellas.

“Veo las noticias, veo el carro, un Mercedes Benz gris que es el mismo carro que vi, para mí es el mismo carro”, señaló.

Afirmó a preguntas de la fiscal Isales, Guzmán Hernández reconoció que tras ser arrestado mintió en tres ocasiones a los agentes que lo interrogaron porque temía por su vida si delataba a la persona a la que le había vendido el arma de fuego. “Como Joselito me había puesto los $20, pues dije la verdad”, declaró.

Comentó que posteriormente se sometió a una prueba de polígrafo “y me dijeron que salí bien”.

El testigo llegó a un acuerdo con el ministerio público para cooperar en el caso, a cambio de que no le radicaran cargos por vender el arma de fuego.

Durante el contrainterrogatorio a cargo del abogado Harry Padilla, Guzmán Hernández indicó que fue entre 9:00 a.m. a 10:00 a.m. cuando observó que alguien lanzaba desde el Mercedes Benz algo al pavimento.

Sin embargo, al ser confrontado con su declaración jurada –firmada el 8 de septiembre- el testigo reconoció que no incluyó la hora en que vio cuando se lanzó el arma de fuego.

De igual forma, en su declaración jurada no consta que posteriormente, recibió un total de $400 por la venta del arma. Guzmán Hernández dijo no recordar sobre si el los $300 adicionales que recibió, fue antes o después de firmar la declaración jurada.

Ante las insistentes preguntas de Padilla sobre si vio o no que lo que se lanzó del Mercedes Benz era un arma de fuego, el testigo respondió “no me pueden decir que no la tiró, a mí no me pueden decir porque no había ninguna lata en el lugar”, indicó.

Ante los cuestionamientos de Padilla sobre la razón por la que en su declaración jurada no constan varios de los datos ofrecidos en sala Guzmán Hernández,-quien se veía molesto y argumentaba con el abogado- contestó “Ella sabe su trabajo, yo no tengo que decirle a ella cómo hacer su trabajo”.

El testigo reconoció que cooperó con las autoridades porque no quería ir preso, ya que se exponía a 25 años de prisión por la venta de armas de fuego y 10 por la posesión de armas.

En horas de la tarde declaró Joselito “Cheli” Rivera Seda, quien testificó que le compró el arma de fuego a Guzmán Hernández y que inicialmente no le dio dinero ni marihuana. Lo que contradice el testimonio de Guzmán Hernández, quien alegó que Cheli le pagó en el momento $100 y marihuana.

Rivera Seda, quien reconoció que tenía un punto de drogas en la barriada Los Filtros, indicó que le pagó a Guzmán Hernández $200 y otros $300 posteriormente.

El testigo le vendió el arma de fuego a un sujeto apodado “Gordo”.

Ante cuestionamientos del abogado Padilla Rivera Seda señaló que delató a Guzmán Hernández al entregarse a las autoridades. Explicó que decidió entregarse porque estaba evadido de la jurisdicción de Pensilvania –en donde tenía un caso por armas- y porque sabía que la policía buscaba el arma de fuego con la que habían matado a Paredes.
Señaló que en el barrio le dijeron que el arma que buscaba la policía y que él tuvo en su posesión era la del asesinato de Paredes. De igual forma, manifestó que Guzmán Hernández no le explicó las circunstancias en las que encontró el arma. Minutos más tarde dijo que Guzmán Hernández le dijo que la había encontrado en una acera.

Entretanto, testificó Luis Yamil Morales Valderrama, mejor conocido como “Gordo”, a quien conoció el 15 de julio en momentos en que fue a ver unos “tour tracks. Relató que Rivera Seda le ofreció venderle un arma de fuego, balas “y cualquier otra cosa que necesitara”. En el momento no acordaron la cifra por la venta del arma de fuego, pero que posteriormente quedaron en que sería por $2,000. Le entregó $600 a Rivera Seda en el Outlet de Barceloneta.

Durante el contrainterrogatorio de Padilla el testigo dijo no recordar si le entregó otros $100 a Rivera Seda.
Asimismo, entró en contradicciones sobre lo que hizo con la bala que encontró en la pistola FN Five Seven, En sala manifestó que la botó en el monte y en su declaración jurada, aseguró que se le había perdido.
Guzmán Hernández, y Morales Valderrama tienen un acuerdo de inmunidad con el ministerio público para que no se le radicaran cargos por la venta del arma de fuego.

A Rivera Serra se le acusó por la venta del arma y está ingresado en un albergue de testigos. Cuando salga del centro será trasladado a la jurisdicción de Pensilvania.

Melissa Correa Velázquez, EL VOCERO

Periodista con más de 20 años de experiencia. Asignada a la cobertura del Tribunal Federal.


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