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En vitrina la Rama Judicial

“Ciertamente, la soga no cortó por los más finos, cortó por los más humildes: los asalariados, los trabajadores, los que subsisten de quincena en quincena.
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Por Columnistas, EL VOCERO 4:07 am

Por: Katherine Angueira Navarro
Psicóloga Social-Comunitaria

¿Estaremos al borde de una enmienda constitucional para equiparar el derecho a una pensión de la judicatura, con la de los demás mortales de carne y hueso de empleados-as públicos cuando de una “crisis fiscal” se trata? ¿El Tribunal Supremo de Puerto Rico (TSPR) a pesar del reconocimiento del conflicto de interés, tendrá la sabiduría de anteponer los beneficios colectivos ante los propios, en la presente controversia para que se declare inconstitucional la recién aprobada Reforma del Sistema de Retiro de la Judicatura (P de la C 1595 y P del S 0858 19 diciembre 2013) que les “ajusta” las pensiones a quienes todavía no se han jubilado?

¿El TSPR aplicará la misma regla cuando adjudicó que “la crisis fiscal” sostiene la Ley 3 de 2013 que ajusta las pensiones del resto de los empleados públicos a nivel central (Trinidad Hernández, et al vs ELA, CT 2013-008 y otros junio 2013)? ¿Sabrán distinguir entre lo que es un ataque de parte de los otros dos poderes a la independencia judicial vs a vs una ley para atender la crisis económica y no un ataque a la independencia judicial? ¿Se crecerán tomando una determinación uniforme con la interpretación que hicieron en sus méritos de otras dos leyes (Ley 7 de 2009 y Ley 3 de 2013) en contra de los derechos adquiridos de los empleado-as públicos para solventar el bien económico común de Puerto Rico?

¿Estaremos ante una curia que ahora entenderá la necesidad de desfilar la evidencia de la llamada “crisis fiscal”, que no dieron oportunidad cuando endosaron el despido de miles de empleados públicos bajo la Ley 7 de 2009 y, luego la delimitación de beneficios de pensión bajo la Ley 3 de 2013 al darle veracidad divina a la conclusión de la legislatura que justificaba el erosionar los derechos adquiridos de los servidores públicos? “Ciertamente, la soga no cortó por los más finos, cortó por los más humildes: los asalariados, los trabajadores, los que subsisten de quincena en quincena.

Con ello, queda acreditado que las acciones de los componentes de esa cuerda triple han convertido en chatarra las obligaciones contractuales del Estado con los trabajadores y han degradado las garantías constitucionales del Pueblo.” (Opinión Disidente, Juez Asociado Luis Estrella, 24 junio 2013, p. 2). Estas son solo algunas de las interrogantes básicas que el Pueblo podrá hacerse, mientras debiese poder observar por televisión la vista oral a celebrarse ante el más alto foro judicial el próximo 15 de enero a las 10:00 am.

Los fríos navideños no congelan el pensamiento crítico. Por el contrario, el olor de la mirra y el incienso, nos despierta los sentidos para recibir el nuevo año con la agudeza necesaria para discernir los escudos artificiales que no están escrito en piedra, sino en un pergamino de fácil enmienda.

Puerto Rico anda por un pedregal, en que no se puede permitir que unos togados-as investidos de un poder político en la rama judicial, se piensen por encima del resto de la ciudadanía, y se auto-denominen una casta privilegiada, so color de la separación de poderes. En su defensa de la independencia judicial, el Juez Presidente Federico Hernández Denton (Carta al Gobernador Alejandro García Padilla, 23 de diciembre de 2013), aparentemente molesto por la Reforma del Sistema de Retiro de la Judicatura que se avecinaba de aplicación retroactiva para ajustarse a la insolvencia económica del país, de forma soslayada en su subtexto parecería declarar que éstos son una casta de privilegiados protegidos por la Constitución; independientemente de la crisis fiscal.

Se ampara en que el TSPR es el “último intérprete de nuestra Constitución”. Debemos recordarles que en una democracia, el Pueblo es el Soberano. Si el más alto foro judicial insiste en una interpretación de privilegio para sus integrantes declarando inconstitucional dicho estatuto, el Pueblo podrá canalizar su indignación a través de las otras dos ramas del poder. Se podrá promulgar legislación para encaminar un referendum para votar sobre una enmienda Constitucional, que cualifique el derecho de la judicatura a una pensión a la situación fiscal del país.

El conflicto de interés que enfrenta el TSPR, los arrincona contra la pared. Siguiendo los preceptos de una democracia en que se entregan ante la fiscalización del Pueblo Soberano, deberán permitir la ventilación pública televisada de dicha vista oral para ser presenciada en todos los rincones de Puerto Rico. Con su propia soga al cuello, por sus determinaciones previas contra los intereses de los empleado-as públicos a quienes “aguillotinaron”, so color de “la crisis fiscal”, el Pueblo tiene derecho a observar cómo aplican o no con igualdad los principios de política pública al contextualizar su análisis legal; sin artilugios para proteger el caudal que no le protegieron a los demás.

¿Utilizarán la misma soga triple, que cuando el “hilo del ejecutivo, el hilo del legislativo y el hilo de una mayoría de este Tribunal se han entrelazado para crear un soga que, lejos de cortarse, ha estrangulado los derechos de los empleados-as públicos del Gobierno de Puerto Rico¨ (Juez Asociado Luis Estrella, Ibid) o ahora utilizarán un hilo de seda para su conveniencia?


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