Continuar a ElVocero.com

Francisco

Quisiera resaltar la partida de otro fraile franciscano capuchino que también se llamaba Francisco y que quiso configurar su vida a ejemplo de Cristo y de Francisco de Asís
BeFunky_Una margarita blanca con el cielo azul de fondo.jpg
Por Wilfredo Peña Moredo 4:08 am

Francisco, el mero hecho de pronunciar este nombre viene a nuestra mente la figura y talla del ‘porverbillo’ de Asís que no solo marcó una época de la historia humana y de la Iglesia sino que se ha convertido en un símbolo universal de humanidad y paz para todas las épocas y para el mundo entero. Al mismo tiempo quisiera resaltar la partida de otro fraile franciscano capuchino que también se llamaba Francisco y que quiso configurar su vida a ejemplo de Cristo y de Francisco de Asís.

Quizás aquí en la ciudad capital de San Juan no haya sido tan conocido aunque en los años noventa los industriales de Puerto Rico lo nombraron ‘hombre del año’. Algo un poco insólito para un sacerdote que le entrega su vida a Dios sirviendo a los pobres.

Durante su impresionante funeral celebrado en la Catedral de la señorial de Ponce, se podía ver una multitud de personas desde obispos, sacerdotes y religiosas, sus hermanos frailes y cientos de hombres y mujeres sin techo ni hogar. Alguien al pasar su féretro le llamó el ‘ángel de los pobres’. Y creo que la exclamación fue más que certera. Padre Frank como se le conocía, empezó recogiendo a los ancianos de las calles del pueblo de Adjuntas donde ejercía como párroco de la Iglesia del pueblo. Llevando a uno de esos ancianos al hospital de distrito de Ponce, se encontró con una religiosa que salía del hospital con un joven enfermo de SIDA. Al conversar con la religiosa ella le dijo que a ese joven lo habían votado de su casa por su enfermedad. Padre Frank se lo llevó consigo a la Parroquia de Adjuntas donde comenzó en el salón parroquial su primer albergue.

Posteriormente el albergue fue trasladado a las facilidades del hospital de Distrito de Ponce donde reside hasta el día de hoy. Allí construyó no solo un albergue sino un hogar. Hay que llegar allí para darse cuenta de que Padre Frank construyó un lugar para que estos hermanos y hermanas tuviesen una morada digna ante un momento difícil de su vida.

Más adelante, fundó en el centro de la ciudad de Ponce el centro para de ambulantes ‘Cristo Pobre’ un lugar para aseo, consejería y tres comidas al día en un ambiente digno, bonito y ordenado. ‘El Ángel de los pobres’ dejó esta vida para entrar en la eterna el jueves, 28 de febrero de 2014 pero su ejemplo y entrega nos interpela a todos los que vivimos en esta bendita Isla nuestra.

Ante un momento donde se destaca constantemente lo malo, criminal y horrible de la vida es un rayo de luz el tener una vida que nos hable de entrega, humildad y sencillez. Frente al lujo desmedido y al consumo que cansa, Padre Frank nos habla de otra posibilidad de vida.
La vida que encuentra su riqueza en el darse y el lujo en el que otros tengan para vivir con dignidad.

La fraternidad de los Hermanos Franciscanos Capuchinos en Puerto Rico ha perdido un gran hombre de Dios. Pero ellos como yo sabemos que hemos adquirido un hermano en el cielo.

Para ellos mi oración, apoyo y respeto. Para mi amigo y hermano Frank que descanse en paz y que ore en el cielo por su amado Puerto Rico y en especial por sus pobres.

¡Hasta pronto hermano Francisco!

Wilfredo Peña Moredo

Párroco Iglesia Santa Bernardita


Noticias Relacionadas

Nuestras Voces


Nuestras Voces

Subir