Continuar a ElVocero.com

Fuera James Tuller

La Fortaleza lo obliga a renunciar al cargo
vr0206014-20pC-Tuller
James Tuller Cintrón. EL VOCERO/Agustín Santiago
Por Miguel Rivera Puig, EL VOCERO 4:20 am

El designado superintendente James Tuller Cintrón dimitió anoche, según fuentes extraoficiales.

Previo a que se conociera su renuncia en horas de la madrugada, la confirmación del superintendente designado, entró anoche en una etapa crítica y todo apuntaba que La Fortaleza en medio del “dolor de cabeza” que significará ejecutarlo buscaba una forma de que el funcionario se despida y regrese a Nueva York antes de que explote los problemas que ha confrontado con la información vertida en sus planillas de contribución sobre ingresos que lo han llevado a tardar más de cuatro meses en presentar las mismas ante la Comisión de Nombramientos del Senado.

El gobernador Alejandro García Padilla expresó en comunicación escrita que “el señor Tuller Cintrón me ha solicitado que retire su nombramiento para permitirle atender asuntos personales surgidos durante su proceso de confirmación. Agradezco su disposición y el tiempo que brindó al servicio de Puerto Rico”.

Según el mandatario, el coronel Juan Rodríguez asumirá el cargo como superintendente interino a partir de hoy 1ro de abril.

Se suman a los informes de fuentes de crédito, que se teme que el Tribunal Federal pueda nombrar un monitor, al no encontrarse conforme con las ejecutorias de Tuller Cintrón y la creciente politización en la Uniformada. Si el juez federal Gustavo Gelipí designara el monitor, las decenas de millones que pagó el Gobierno en multas por el caso Morales Feliciano se quedarían cortos.

EL VOCERO había adelantado el pasado 24 de febrero que Tuller Cintrón “podría dimitir al cargo ante las remotas probabilidades de que sea confirmado, y según fuentes allegadas al proceso senatorial no se descarta que García Padilla acepte su dimisión por motivos personales y familiares”.

Tanto el presidente de la Comisión de Nombramientos Miguel (Cuco) Pereira como otros legisladores no tardaron en desmentir que había problemas. A ese coro de forma discreta se unió La Fortaleza.

Sin embargo, anoche diversas fuentes aseguraron que sus problemas contributivos están bajo la mirilla de la Fiscalía Federal en Nueva York, llegando el asunto a una etapa crítica que hasta prácticamente ha obligado a la Fiscalía Federal en Puerto Rico a no invitarlo a ninguna conferencia de Prensa. En el pasado la fiscal federal Rosa Emilia Rodríguez ha realizado sus presentaciones ante la Prensa al lado del Superintendente.

A la crisis de Tuller Cintrón se le suma a juicio de allegados a La Fortaleza el pobre manejo del caso de la agente Tatiana Pratts, que se alega fue filmada en la Mansión Ejecutiva mientras le practicaba una felación a uno de los agentes asignados a los “servicios especiales” en la Fortaleza.

Tuller Cintrón ha estado oculto de otras controversias que han empañado la imagen de la Policía, y prácticamente ha delegado su mandato en los coroneles Juan Rodríguez y Orlando Meléndez, oficiales cuya experiencia dista de la de otros miembros de la élite de mando en la Policía. Ambos coroneles han sido factor clave en la desmedida politizacion de la Policia, contraria a la reforma pactada con el gobierno federal.

El pasado febrero fuentes señalaron a EL VOCERO que de Tuller Cintrón “presentar la renuncia el asunto no trascendería públicamente y de acuerdo a una fuente ya Tuller Cintrón conoce la dificultad que enfrenta”.

Tuller Cintrón fue designado superintendente el 15 de noviembre del 2013 al hacerse efectiva la renuncia de Héctor M. Pesquera al cargo. El 1 de diciembre tomó posesión del cargo y no fue hasta pasados más de cuatro meses de que se le nombrara que entregó a la Comisión de Nombramientos gran parte de una serie de documentos que le fueron requeridos.

García Padilla a su llegada a La Fortaleza en enero del 2013 dejó en la superintendencia a Pesquera, quien había sido designado durante la administración de Luis Fortuño.

Pesquera tenía un contrato y García Padilla lo renovó con una extraordinaria compensación económica de la que no ha gozado jefe de agencia alguna. Al irse Pesquera fue designado Tuller Cintrón, quien se acogió a la jubilación en la Policía de Nueva York con un salario cercano a los $200 mil anuales, caso el doble de lo que paga la plaza de Superintendente de la Policía.


Noticias Relacionadas

Nuestras Voces


Nuestras Voces

Subir