Incrédulos con el descuento los consumidores

Existe consenso general en que el denominado descuento que había por el pago en efectivo es un engaño.
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EL VOCERO / Agustín Santiago
Por Ileanexis Vera Rosado, EL VOCERO 4:00 am

En un recorrido por diversas gasolineras del país, EL VOCERO pudo constatar que existe muchas desconfianza de los consumidores en los detallistas de gasolina, y existe consenso general en que el denominado descuento que había por el pago en efectivo es un engaño.

Los consumidores entrevistados por este rotativo, en su mayoría usuarios de tarjetas de débito, coincidieron que en la industria de la gasolina nadie pierde más que el consumidor que está a la merced de los precios que los detallistas pongan en sus bombas.

Para Fernando Ríos, el descuento es un engaño para los consumidores, ya que al precio con tarjeta le añadían el cargo bancario.  “Esta gente lo que tiene que hacer es darnos la mano. Siempre quieren más dinero a cuenta de nosotros. Todo eso del descuento era una falsa, quieren sacarnos a nosotros todos sus gastos y ganarse el dinero limpio”.

Por su parte, a Yolanda Sánchez, no le sorprendió que los detallistas dejaran el precio más alto a nivel de bomba. “Esta es otra estrategia para sacarnos el dinero. Hay mucha gente que lleva su presupuesto y ese aumento ahora de la eliminación del alegado descuento los descuadra, lo que igualmente les pasaba cuando llegaban a una estación y cuando iban a echar la gasolina se fijaban que era otro precio porque pagó con tarjeta. Lo que tienen que hacer es obligarlos que dejen el precio más bajo”.

Para la actriz Suzette Bacó, no existía tal descuento, sino que se trataba de una estrategia de venta normal para elevar el precio después de haberle incluido la ganancia. “El precio regular es el que le sale a ellos con las ganancias ya puestas. Nadie está en este negocio para perder, no existe tal descuento”.

En un sentido similar se expresó Ernesto Homar, quien le da toda la razón al secretario del DACO de que no existe ningún descuento. “Quitar el precio más bajo es injusto, porque muy pocas personas andan ya con efectivo. En mi caso yo tenía que ir a una ATH para sacar dinero para poder echar gasolina a un precio más bajo y poder ahorrar algo.  Estoy seguro que esa baja era un engaño porque ese era su precio real. El otro precio era pasando el costo de la transacción con tarjeta al cliente”.

Mientras tanto, para Elizabeth Rivera, esta práctica de doble precios es un engaño de los detallistas. “Ese precio más bajo es el que normalmente cobrarían. Nadie regala nada, ese precio era el real y el otro que tenían reflejaba el cargo del banco”.

Ileanexis Vera Rosado, EL VOCERO

Graduada de Maestría en Administración de Empresas de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Mayagüez y egresada de la Escuela de Comunicación Pública de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, con más de 20 años de experiencia como periodista en prensa escrita, radial y televisiva.


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