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Inevitables los despidos

Economistas envían un mensaje directo y aclaran que la emisión de bonos por $3,500 millones no puede verse como una milagrosa
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EL VOCERO / Archivo
Por Redaccion, EL VOCERO 4:05 am

Alana Álvarez Valle y Rafy Rivera, EL VOCERO
@aalvarezvalle @rafyriveradiaz

Aunque el gobernador Alejandro García Padilla ha expresado que no favorece el despido de empleados públicos, esta es una opción que cada día sea hace más latente…, más real.

Pese a todas las informaciones que se brindan a diario y las consideraciones presupuestarias que se presentan, la estrategia de reducir nómina es algo que está a la vuelta de la esquina, según varios economistas.

Incluso, no es un secreto que gran parte de las agencias gubernamentales iniciaron reuniones con sus empleados anunciándoles los nuevos planes de reestructuración. En ocasiones, se les ha hablado de que “se acercan momentos difíciles y que todos tendrán que poner de su parte”.

Y en ese sentido, el tiempo es el peor enemigo.

Varios economistas expresaron su sentir al respecto y todos mencionaron en menor o mayor grado, que esta opción es, posiblemente, la única para poder salir de la crisis.

“Hay que ver qué es lo que van a poder hacer. Hasta ahora el Gobierno se ha expresado de forma general, así que no se puede concluir nada. Es necesario ver exactamente qué van a hacer, cómo van a producir economías, reducir déficit, y balancear el presupuesto que viene”, dijo el economista Elías Gutiérrez.

Mientras, el economista Carlos Colón de Armas indicó que “siempre he abogado por la reducción de actividades gubernamentales que no hacen falta. Se debe reducir al mínimo el impacto a los seres humanos, pero es posible que se afecten personas, y eso es lamentable. El objetivo es que la calidad de vida mejore… y el despido es el menor de los males. Todas las alternativas son negativas, una menos mala y una peor. No se debe tomar ninguna decisión con el objetivo de despedir, si no como consecuencia”.

En tanto, el economista y también profesor universitario, Jaime Benson, fue más directo al afirmar que los despidos no se podrán evitar, aunque no debe ser la primera opción.

“El Gobierno está hablando de las mismas cifras de déficit. No obstante, con la degradación las proyecciones tienen que cambiar. El déficit será mayor de $800 millones, hay deudas que hay que pagar por adelantado, intereses más altos, seguros que hay que pagar, refinanciamientos y demás. Además de que la situación económica no se ve que mejora, las proyecciones de recaudo con toda probabilidad no se den y no parece que se vaya a revertir la contracción”, opinó.

“El déficit será mayor a lo que se proyecta, cómo se reduce sin afectar la nómina. Tarde o temprano se va a afectar y eso resultará en despidos”, subrayó.

Aprender a la cañona

El Gobierno de Puerto Rico debe aprender su lección y aprovechar el tiempo adicional que le dará la emisión de bonos de $3,500 millones para poner en orden sus finanzas, balancear el déficit e impulsar un desarrollo económico óptimo, coinciden algunos de los entrevistados.

La emisión que fue aprobada por el Senado y que se espera que la Cámara de Representantes avale hoy, es una que bien podría allegarle liquidez al Banco Gubernamental de Fomento (BGF).

“La ley que autoriza la emisión se establece para que se puede usar y si se vende más de $2,900 millones, para usarlo hay que volver a la Legislatura a pedir permiso. Lo que sucede es que embrollaron al BGF. El Gobierno y las agencias le tomaron prestado y no le pagaron, y ni siquiera señalaron fuentes para generar el pago. Embrollaron al Banco y lo tenían a punto de caramelo. Por más que protestaban y lo negaban ahora descubrimos que en efecto estaba pelao”, expresó Gutiérrez.

“Tenemos un tiempo para ver cómo el Gobierno se sale del medio para dejar el sector productivo se expanda. Ya lo que se puede decir como crítico, es que hay que sujetarse a ver cuál va a ser la jugada del Gobierno”, continuó.

Del mismo modo, Benson destacó que esta transacción es la consecuencia de mala administración pública.

“Esto pasa cuando no se toman medidas a tiempo y se degrada el crédito a chatarra, de haber hecho un presupuesto con aumentos significativos en gastos, y tratar de compensar con impuestos, los que han agravado la situación”, indicó.
Benson recalcó que lo que no es prudente ni recomendable es no pagarle a los deudores.

“Eso sería un incumplimiento y agravaría aún más la situación. Muchos han aludido al caso de Argentina, pero no nos olvidemos de los costos sociales inmensos de eso. Que con el tiempo pudieron estabilizar la situación, sí, pero fueron tres o cuatro años en que la gente sufrió las consecuencias, hambrunas, pérdidas de empleos y más. Se debió evitar la degradación. Ahora no se tiene otra opción que ir al mercado a aumentar la deuda que ya está alta y someternos a intereses de usura”, apuntó.

Colón de Armas expresó que la prioridad es cumplir con los compromisos con los bonistas, que el BGF puede esperar.
“Dentro de ese objetivo estaría a favor de hacer una nueva emisión de bonos. Pero previo a esa emisión es importante que el Gobierno, de forma inmediata y agresiva, reduzca sus gastos lo más posible. Al hacer eso se reduce la necesidad de ese activo y se liberan fondos para pagar sin hacer nueva emisión o hacerla por una cantidad menor”, explicó.


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