Justa y sana convivencia

La Finca de Viento de Pattern Energy confirma que el proyecto no ha sido impedimento para el desarrollo saludable de las tierras agrícolas, a su vez, contribuye con el cumplimiento del acuerdo de venta de energía renovable con la AEE
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“Como agrónomo le he preguntado a colegas dueños de compañías si hasta el día de hoy la producción de energía ha afectado sus cultivos y todos me contestan que en nada”, dijo Rubén Rivera, gerente de operaciones de Pattern Energy. EL VOCERO / Agustín Santiago
Por Stephanie Gómez Álvarez, EL VOCERO 4:03 am

SANTA ISABEL- “Los agricultores cosechan frutos y vegetales, nosotros cosechamos viento”.

Así describe el gerente de operaciones de Pattern Energy, Ruben Rivera, el rol que juegan 44 turbinas Siemens instaladas a lo largo de 3,7000 cuerdas en la Finca de Viento del barrio Paso Seco de Santa Isabel.

Las enormes turbinas que capturan la vista de los conductores que a diario transitan por el tramo sur de la autopista Luis A. Ferré, no han sido impedimento para el desarrollo de las tierras agrícolas, y a su vez son el mecanismo para cumplir con el acuerdo comercial de venta de energía renovable con la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

En un recorrido realizado por EL VOCERO, se observaron cosechas de melón, mangó papaya y guineo, cuyos cultivos llegan hasta justo a la base de los molinos. Rivera aseguró que otros frutos que se encuentran en las áreas adyacentes a los molinos, en distintas temporadas, son calabaza, semillas, maíz, tomate, pepinillo y calabacín, entre otros 20 a 30 cultivos.

“Como agrónomo le he preguntado a colegas dueños de compañías si hasta el día de hoy la producción de energía ha afectado sus cultivos y todos me contestan que en nada”, detalló. Además, recalcó el hecho de que posterior a la llegada de Pattern Energy a la “Ciudad de los Potros”, 350 cuerdas que no estaban siendo utilizados para terrenos agrícolas, ahora son ocupadas por cuatro nuevas compañías.

El agrónomo atribuye el aumento de tierras cultivadas a los arreglos a los accesos a los caminos, las mejoras en la seguridad y la relación con los agricultores, al dar más formalidad a los terrenos.

Lejos de amenazar los terrenos agrícolas, para Rivera el establecimiento de proyectos de energía eólica preserva los terrenos y garantiza que sean utilizados para el cultivo.

“Esta finca impide el desarrollo residencial que poco a poco se come el terreno agrícola. Ningún tipo de estructura puede ser establecida. Está protegida por los próximos 20 años”, sostuvo.

De acuerdo a la Edición Comentada y Anotada del Reglamento Conjunto para la Evaluación y Expedición de Permisos Relacionados al Desarrollo y Uso de Terrenos de la Junta de Planificación (JP) se prohíben los molinos eólicos o de viento en las áreas clasificadas como Distrito Industrial Pesado (I-P) y Distrito Agrícola Productivo (A-P). En esa clasificación están las tierras donde se estableció la Finca de Viento de Santa Isabel.

No obstante, Rivera fue enfático que al igual que este desarrollo en el pueblo costero del sur, en Estados Unidos y otras partes del mundo el 90 por ciento de los molinos de vientos están ubicados en terrenos de producción agrícola.

Otros ejemplos de fincas de viento de Pattern Energy que están en terrenos agrícolas son la de Ontario, Canadá, donde se cultiva maíz, soya, trigo, cebada, semillas de trigo, semillas de maíz, tomate y tabaco y la ubicada en Manitoba, Canadá donde se produce canola, trigo, soya, avena, maíz y alpiste.

Esta finca produce el consumo de entre 25,000 a 33,000 hogares y según el portavoz de la compañía le ha ahorrado a la AEE aproximadamente$6.6 millones en costo de combustible. Asimismo, producen la energía renovable más barata en la cartera de la generación de la AEE a 15 centavos por kilovatio-hora (kWh) hasta el año 2032. Posteriormente aumentaría 20 centavos.

Al momento la AEE compra 75 megavatios de la operación .

Sin embargo, había un acuerdo con la AEE a los fines de que entre los meses de febrero a agosto de este año aumentara a 95 megavatios, pero Pattern Energy aun está en la “espera de aprobación para finalizar el proceso”.

“Estamos esperando por ellos. Comenzamos los trabajos desde diciembre del año pasado con la radicación de ciertos estudios y requerimiento que han solicitado”, explicó. Dijo que con estos 20 megavatios adicionales provenientes de energía limpia, otras centrales podrían disminuir su producción y la AEE experimentaría un ahorro, aunque no se precisó de cuánto.

Por otro lado, esta generadora de energía provee pagos de rentas y regalías a la Autoridad de Tierras de un mínimo de un millón de dólares. Esto equivale a un ocho al 10 por ciento del presupuesto de esta agencia y los convierte en el arrendatario más productivo, puntualizó.

El director ejecutivo de la Asociación de Productores de Energía Renovable, Julián Herencia, dijo que este ejemplo de Pattern Energy “debe perpetuarse en la mente de los que dicen querer alcanzar autosuficiencia alimentaria”.

“La ruta más rápida para alcanzarla es desarrollando un plan estratégico donde se establezca un uso dual para estos terrenos; de producción agrícola y energética, y aquellos terrenos AP en desuso, protegerlos mientras producen para el país energía barata y limpia donde se condicione su uso a que se devuelvan para uso agrícola”, enfatizó Herencia.

Stephanie Gómez Álvarez, EL VOCERO

Editora de la página web ElVocero.com y profesora universitaria graduada del Departamento de Comunicación de la Universidad de Sagrado Corazón.


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