La escuela del Siglo XXI – Parte II

Columna de opinión de las maestras, doctora Hilda E. Quintana y la doctora Matilde García Arroyo
escuelas
Por Dra. Hilda E. Quintana y Dra. Matilde García Arroyo, Inter Metro 4:00 am

La semana pasada les comentamos sobre el blog de un maestro islandés, Ingri Hrannar Ómarsson, que nos llamó muchísimo la atención  por su temática. Además,  encontramos que sería de interés para los maestros, profesores y padres preocupados por nuestro sistema educativo. La semana pasada les presentamos 6 de los 14 puntos que él señaló como obsoletos en la escuela del Siglo XXI.  Hoy compartimos otros más, pues nos parecen sumamente importantes y nos obligan a reflexionar sobre la educación en nuestras escuelas:

1.      Escuelas que contratan compañías para realizar opúsculos, afiches y portales de Internet para la escuela: Estamos muy de acuerdo con el autor de que estos deben ser proyectos que muy bien pueden realizar los estudiantes utilizando la tecnología disponible en la escuela.  Esto permite que se realicen proyectos con propósitos auténticos como lo exige la escuela del Siglo XXI.

2.      Bibliotecas tradicionales: Hrannar Ómarsson nos dice que la biblioteca que solo cuenta con libros y algunas mesas de ajedrez está obsoleta.  Desde su punto de vista, la biblioteca debe ser el corazón de la escuela. Esta debe ser el lugar donde se reúnan estudiantes y todo el personal de la escuela para descansar, leer y acceder todo tipo de tecnología que les permita editar videos y música, por dar unos ejemplos.  Esta biblioteca debe darle oportunidad a todos en la escuela de poder acceder el equipo tecnológico que disponga.  De no ser así, la biblioteca se convertirá en un museo donde los estudiantes van a mirar todo lo que se usaba en un momento dado.

3.      Todos los estudiantes reciben la misma educación o el mismo currículo: El autor hace una observación muy interesante sobre el hecho de que matricular a los estudiantes en un mismo grado porque han nacido en el mismo año es una idea obsoleta.  Por eso, él aboga por que hayan opciones para que los niños tengan la oportunidad de escoger los cursos que les interesan.  Indica, además,  que no se debería hacer tanto hincapié en lo que no dominan.  A manera de ejemplo, el autor presenta que en muchas escuelas si uno es bueno en arte y en cambio no domina el alemán,  le asignan más clases de alemán para que se ponga a la par con los otros estudiantes. Sin embargo, deberían permitir que tomen más clases de arte. Por eso, él expresa que la educación debe ser individualizada y los estudiantes deberían trabajar en grupos independientemente de su edad y en torno a sus necesidades.

4.      Una misma actividad de desarrollo profesional para todos los profesores: Hrannar Ómarsson nos señala que las actividades de desarrollo profesional las organizan los administradores y por tal razón, coordinan una sola actividad para todos ya que de esta manera es menos costosa.  Sin embargo, añade que en esta era de  Twitter, de Pinterest, de artículos, libros, videos en línea  por dar unos ejemplos, los maestros pueden personalizar su desarrollo profesional.

5.      Exámenes estandarizados para medir la calidad de la educación: De acuerdo con el autor, basarse en los resultados de las pruebas estandarizadas para evaluar si los estudiantes son educados o no, si dominan o no las competencias del grado, no es lo más sensato. Sin lugar a dudas, las escuelas del Siglo XXI deben ponderar  seriamente si realmente los exámenes estandarizados  son importantes. Para Hrannar Ómarsson este tipo de examen limita el currículo.

Los invitamos nuevamente a acceder este blog interesante (http://ingvihrannar.com/14-things-that-are-obsolete-in-21st-century-schools/).

Dra. Hilda E. Quintana

hquintana@intermetro.edu

Dra. Matilde García-Arroyo

matildegarcia@intermetro.edu


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