La generación bumerán, los ‘Mammoni’

El aumento de los "mammoni" ha invertido el esquema social, gracias al argumento de la crisis económica y, por ende, al miedo al paso de la independencia: el matrimonio.
nido
Por Gilberto Arvelo, Dr. Shoper 4:00 am

A continuación algunos ejemplos de casos de Mammoni’s.

Tengo 30 años, soy graduado de la universidad, estaba trabajando en una buena empresa, ganando un buen salió, había dado un dinero un dinero como opción para comprar un apartamento y poder independizarme pero vino un recorte de plantilla y me cesantearon. En ese momento tuve que cancelar la opción que había dado para la compra de un apartamento y tuve optar en quedarme en casa de mis padres.

Tengo 45 años y me quede sin trabajo eso me causo el divorcio, ahora lo que genero del desempleo lo tengo que utilizar para la manutención de mi hijo y después de viejo tuve que volver a casa de mami.

Tengo 25 años y cabo de graduarme de la universidad y no encuentro trabajo en lo que estudie, tengo dos part-time, uno en un fast food de pizza y otro de tacos pero como son trabajos part-time al salario mínimo no me puedo mudar de casa de mi padres. Además no me atrevo a meterme en compromisos económicos ya que la cantidad de horas de trabajo no son estables

La falta de trabajo, el subempleo, el desempleo y el precio de la vivienda obligan a los jóvenes a permanecer durante años en casa de mami, en el ‘nido’, como dicen los sociólogos, y muchos que habían conseguido emanciparse han tenido que volver con sus familias al perder el trabajo. La generación bumerán —que sale de su casa, pero vuelve obligada por razones económicas— es un fenómeno en toda Europa; en Italia tienen hasta nombre propio: los mammoni, y en España, uno de los países más golpeados por la crisis, el problema es grave según publicado el pasado 29 de junio del 2014 en el periódico El País de España con el titulo Los ‘mammoni’ son antieconómicos. En Puerto Rico estamos a esos niveles.

Aunque para algunos quizá sea la única estrategia viable para resistir, porque el paisaje es duro. “El mercado de trabajo crea vidas inestables al principio y al final de la carrera profesional. Por eso se retrasa la emancipación y la reproducción. Y un índice de natalidad bajo pone en riesgo las pensiones”, avisa Carlos Martín, responsable del gabinete económico de Comisiones Obreras de España. A lo que suman ínfimos sueldos, difícil acceso a la vivienda (alquiler o compra) y escasa creación de familias y parejas. Ni siquiera el pasado les ayuda. La generación del baby boom (nacidos entre 1958 y 1977), o sea, los padres de estos adolescentes y jóvenes, está “arrasando” y dejando un grupo social “esquilmado” y “sin confianza en el futuro”, advierte Antonio Abellán, investigador del departamento de población del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España (CSIC).

 

A este pesimismo contribuye la falta de vivienda. El boom inmobiliario beneficia a las generaciones maduras que ya tienen casa y ven aumentar su patrimonio, pero deja fuera a los jóvenes que quieren emanciparse y les obliga a seguir en el nido. ¿Consecuencia? Aumenta la fractura. “Los únicos que pueden acceder a una vivienda son los hijos de padres que tienen propiedades, aunque los salarios de esos jóvenes sean tan bajos como los de sus compañeros de generación. Luego no todos los chicos son iguales. Existe una diferencia no solo intergeneracional, sino intrageneracional”, dice Abellán.

 

Tantos contratiempos tienen un efecto cascada. La emancipación tardía ralentiza la creación de parejas estables. Lo cual retrasa la natalidad. Sin embargo, las consecuencias van más allá del consumo y se extienden a lo macroeconómico. “El mayor impacto recae sobre la demanda de vivienda; esto retrasa la absorción de la burbuja inmobiliaria y presiona a la baja la creación de hogares reduciendo la petición de casas y, por tanto, el precio deteriora la solvencia del sistema bancario impidiendo a la vez normalizar el crédito y bajar la tasa de paro”, entrelaza el economista José Carlos Díez. Es decir, un efecto mariposa de libro. Las universidades, con sus horarios y formatos, no ayudan a salir del ‘nido’

 

Para evitar esta inquietante espiral hay que pactar con el tiempo. Los jóvenes pasan muchos años formándose, y esto demora su emancipación, con lo que llegan más tarde a crear una familia o a la natalidad. La universidad, con sus horarios, formatos educativos (sobre todo presenciales) y calendarios, está pensada para los adultos del nido. “Si recibieran formación durante toda la vida laboral, y no solo antes de la entrada en ella, podrían ingresar primero en el mercado de trabajo (en un país, desde luego, que no tuviera seis millones de desempleados), aumentaría la masa de trabajadores (una solución al problema del envejecimiento), crecería la productividad y se sostendría mejor el Estado de bienestar”, avanza el analista del CSIC.

 

Comprendido que la demografía es destino y que cambia la vida de los seres humanos, cabría preguntarse cómo se sienten los millones de personas que dibujan esta generación. ¿Vivir con sus padres es un fracaso? “Resulta absurdo pretender que los jóvenes hoy vivan en las mismas circunstancias que lo hicieron sus progenitores cuando tenían 20 o 30 años. Porque si alguien está fracasando son los adultos que han creado este sistema a costa de la siguiente generación”, ahonda Stephanie Hare, miembro de la consultora Oxford Analytica. O como puntualiza James Marten, experto en juventud de la Universidad de Marquette (Milwaukee), “si el regreso al hogar de ese adulto joven no causa demasiado daño, entonces es menos probable que se perciba como un fracaso”.

 

Como han podido leer estas son situaciones que se viven el Puerto Rico y que imposibilita la recuperación económica. Con mas de 20mil graduados de universidad este año escolar, sobre 200mil propiedades de vivienda vacías, con un problema de falta de empleo si no se hace nada por aprovechar que esta generación para que salgan de ser Mammoni y se inserten en la actividad económica la recuperación de nuestra economía está muy lejos de ser realidad.  A nosotros en www.doctorshoper.com se nos han acercado muchos padres y/o familiares preocupados de que sus hijos mayores de edad, educados y profesionales los han  notado con mucha frustración, como si estuvieran impotentes ante la situación económica que vive Puerto Rico. Cómo va la cosa Puerto Rico se está convirtiendo en una Isla de viejos y Mammoni’s.

 

Fuentes: http://economia.elpais.com/economia/2014/06/27/actualidad/1403869523_465660.html

http://blog.ventadepisos.com/2014/actualidad-inmobiliaria/los-mammoni-espanoles-y-el-resto-de-europa/

http://www.taringa.net/posts/info/2056883/Los-mammoni-la-crisis-en-Italia-igual-que-aca.html

 


Nuestras Voces


Nuestras Voces

Subir