Continuar a ElVocero.com

Latente el riesgo

El retraso de las labores de dragado del Caño Martín Peña, unido a la presencia activa de patógenos como cólera y salmonela mantiene amenazada la salud de miles de residentes de San Juan
vr0331008-20pBN-C3
El estudio fue dirigido por el biólogo ambiental José Vega Rivera, profesor del Instituto de Biociencia Ambiental Tropical de Caribbean University. EL VOCERO / Eric Rojas
Por Yennifer Álvarez Jaimes, EL VOCERO 4:00 am

Una investigación científica reveló que existe una concentración muy alta de colonias de microorganismos patógenos como cólera, salmonela, y otras bacterias en el Caño Martín Peña en San Juan, cerca de la residencia de unas 26 mil personas.

La investigación presentada a finales del pasado mes de febrero ante la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente (AIDIS), dejó en evidencia que urge un proceso de orientación en la comunidad para evitar infecciones, y sobre todo, iniciar el dragado del caño.

El estudio dirigido por el biólogo ambiental José Vega Rivera, profesor del Instituto de Biociencia Ambiental Tropical de Caribbean University, analizó muestras de agua en la entrada de la laguna San José, el puente Barbosa, el puente Martín Peña y la desembocadura del Caño Martín Peña.

En entrevista con EL VOCERO, el profesor Vega Rivera, indicó que el cólera se transmite a través del consumo del agua. Mientras, otras bacterias como la pseudomonas se pueden transmitir por contacto en la piel.

“Hay personas que viven aledañas a ese cuerpo de agua donde su salud está comprometida, y ante la crisis económica actual, se posterga el dragado, y el problema se pone cada vez más severo”, apuntó el científico puertorriqueño.

El peligro que representa tener contacto con ese cuerpo de agua fue constatado por el propio investigador. Tan reciente como en diciembre, el científico―nacido y  criado en la comunidad del Caño Martín Peña― se resbaló en el área, se cortó una mano y se contagió con múltiples bacterias que todavía son resistentes a antibióticos.

“Aunque acueductos no saca agua de ahí, el agua tiene contacto con la población cuando sube la manera y el área se inunda. Otro temor es que en las condiciones que está este caño es que vaya haber una mezcla de agua. Hay personas que van a pescar allí. Y he visto nenes que corren por ahí y se tiran al agua, y hay ciertos patógenos que pueden aspirarse vías fosas nasales”, advirtió el científico.

El científico agregó que tampoco se ha estudiado los particulados que salen del agua para evaluar si las gotas que salen por acción del viento contienen patógenos.

El profesor universitario dijo que más que alarmar a la comunidad, se deben coordinar programas de educación y orientación para prevenir contagio y erradicar la disposición de desperdicios sólidos en el caño que promueven la proliferación de las bacterias.

“Buscar una solución a corto plazo es bien difícil, porque reubicar las familias no es la mejor opción, además de que es bien costoso. A corto plazo, se puede trabajar para que las aguas no desborden y se debe educar a las personas. Si vas a la comunidad puedes encontrar hasta partes de vehículos y desperdicios sólidos, y eso es un gran problema”, apuntó.

El biólogo ambiental reconoció que el Gobierno no va a poder resolver la situación solo, y que debe acordarse un compromiso de todos los sectores: comunidad, agencias públicas y escuelas.

“El Caño Martín Peña es un inmenso caldo de cultivo. Desde que yo era muchachito, siempre se ha hablado de la necesidad del dragado, y yo creo que ya es hora de que se retome la conversación porque hay unos riesgos envueltos. Se han encontrado personas que tienen gastritis, condiciones dermatológicas y respiratorias y no se puede descartar que sea por estos patógenos”, agregó.

“Hay aves que tienen mutaciones en el pico y plumaje. Se conoce que hay una alta concentración de metales pesados que son cancerígenos”, agregó.

El científico indicó que se han podido identificar unos mangles que están ayudando a remediar algunas áreas y que la ciudadanía puede ayudar a esta función evitando tirar basura a las áreas aledañas al cuerpo de agua.

Sostuvo que la ciudadanía también puede ayudar notificando los salideros de agua potable que tengan contacto con el agua residual.

El biólogo ambiental informó que el mes que viene retomará la investigación para volver a medir la concentración de colonias de microorganismos patógenos, pero descartó que la situación haya mejorado debido a que no se ha adelantado el dragado del caño.

Yennifer Álvarez Jaimes, EL VOCERO

Graduada de la Escuela de Comunicación de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras con ocho años de experiencia como periodista en prensa escrita, radio y televisión.


Noticias Relacionadas

Nuestras Voces


Nuestras Voces

Subir