Lutgardo Acevedo se declara culpable

La vista de sentencia fue pautada para el 8 de diciembre a las 2:00 p.m.
lutgardo 1
Por Melissa Correa Velázquez, EL VOCERO 5:17 pm

Un sereno Lutgardo Acevedo admitió que pagó un total de $50 mil en efectivo, $3,200 para saldar una deuda con Hacienda, una motora, joyas y otros artículos de lujo al suspendido juez del Tribunal de Aguadilla Manuel Acevedo Hernández, a cambio de que lo absolviera del caso por homicidio negligente tras chocar con su vehículo al guardia de seguridad Félix Babilonia bajo los efectos del alcohol.

La vista de sentencia fue pautada para el 8 de diciembre a las 2:00 p.m.

Esposado de pies y vestido de recluso, el ahora convicto afirmó a preguntas de la jueza presidenta del Tribunal Federal Aida Delgado que de forma voluntaria se declaraba culpable de los cargos de conspiración y soborno que le fueron radicados por un Gran Jurado el pasado 28 de mayo.

“Cómo se declara de los cargos uno y dos”?, cuestionó Delgado.

“Culpable”, contestó el contable.

El también comerciante hizo alegación de culpabilidad luego de llegar a un acuerdo con los fiscales José Capó y Timothy Henwood, a través de sus abogadas Esther Castro y Rachel Brill.

Como parte del acuerdo Acevedo López podría ser sentenciado a entre tres años y ocho meses de cárcel hasta nueve años y medio de prisión.

Las partes no han acordado el historial criminal de Lutgardo por lo que no hay una recomendación específica de tiempo para que fuera sentenciado.

Si el comerciante hubiese enfrentado el juicio en su contra se exponía a penas máximas de hasta 10 años de cárcel.

Delgado leyó cada una de las alegaciones del gobierno y preguntó al convicto si él había cometido.

Entre las preguntas más sobresalientes figuran si “el 27 de marzo del

2013 estaba esperando que el juez Acevedo lo absolviera?”. Lutgardo respondió en la afirmativa.

“El juez acordó favorecerlo durante el proceso criminal a cambio de artículos de valor, incluyendo la ayuda para que lo nombraran al Tribunal Apelativo?”, preguntó Delgado.

“Sí, su señoría”, contestó Lutgardo.

“Cómo el juez Acevedo podía esperar que usted lo ayudara a conseguir una plaza en el apelativo?” , cuestionó la jueza. Lutgardo se quedó en silencio. Su abogada le comentó algo y el contable permaneció en silencio. Acto seguido, Delgado le preguntó si había sido a través de personas con influencias. Acevedo López le contestó nuevamente “sí, su señoría”.

La jueza cuestionó a Lutgardo si había suministrado al juez, a través de su empleado Angel “Lito” Román Badillo una moción para que el magistrado acogiera la petición de la defensa –compuesta por la abogada Mayra López Mulero y Harry Padilla- para que la fiscalía no pudiera presentar testigos de refutación.

“Sí, su señoría”, respondió el contable.

Acevedo López dijo desconocer qué pasó posteriormente, luego de haberle entregado la moción a Román Badillo. Brill aclaró que su cliente no redactó las mociones.

Por su parte, el fiscal Capó afirmó que si el convicto hubiera enfrentado el juicio, el gobierno hubiera probado el caso más allá de duda razonable con la presentación del testimonio de cooperadores, de los agentes del Negociado Federal de Investigaciones (FBI), récords bancarios, de teléfonos, de tarjetas de crédito, de peajes, recibos de tiendas por departamento, grabaciones, planillas de contribución sobre ingresos y recibos de compra, entre otros.

La esposa de Lutgardo Migdalia Fuentes, la hermana del contable Carolina y un nutrido grupo de familiares y amigos asistieron a la vista. Fueron pocas las ocasiones en que el convicto los miró. Solo en una ocasión se le vio sonreírles.

Melissa Correa Velázquez, EL VOCERO

Periodista con más de 20 años de experiencia. Asignada a la cobertura del Tribunal Federal.


Noticias Relacionadas

Nuestras Voces


Nuestras Voces

Subir