‘Mr. Ñemerson’ en la AEE

Esos ‘Míster Ñemerson’ hicieron su trabajo en el desarrollo de Puerto Rico, por lo que se creó el mito de que tenían la verdad única y absoluta
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Por Columnistas, EL VOCERO 4:07 am

 Por: Alex Delgado

Hace unos días dialogaba con un amigo sobre los ‘Míster Ñemerson’ de hace unas cuantas décadas. Se refería así a los norteamericanos relacionados con el gobernador de turno de esa época, cuyos nombres resultaban tan complicados de  pronunciar, que era más fácil llamarlos así: “Míster Ñemerson”. “De las oligarquías casi feudales de los españoles, se crearon nuevas oligarquías corporativas que comenzaron a mover la economía de Puerto Rico, dirigidas por el gobernador de turno designado y sus asesores, a los que todos conocíamos como Míster Ñemerson, ante la incapacidad nuestra de pronunciar un apellido inglés de una manera correcta”, indica.

Esos ‘Míster Ñemerson’ hicieron su trabajo en el desarrollo de Puerto Rico, por lo que se creó el mito de que tenían la verdad única y absoluta. Se nos metió en la mente colectiva que ‘solo Míster Ñemerson lo puede hacer’, que sin los norteamericanos no se podía lograr construir, hacer proyectos, etc…

Una vez dicho eso, si una administración ha hablado de que cree en fortalecer la empresa puertorriqueña, cuyo capital se queda aquí, es la actual. Sin embargo, parece haber algo de doble discurso, contradicción o de no poner la acción donde ponen la palabra. Me refiero al caso de la energía renovable. Se ha hablado desde La Fortaleza hasta la propia Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) que hay que eliminar a los empresarios puertorriqueños, nativos, locales, que están involucrados en estos proyectos porque no han trabajado con este tipo de energía anteriormente.

Si usted me dice que ese empresario era uno que tenía un carrito de ‘hot dog’ y ahora quiere insertarse en el negocio de la energía renovable, pues puedo comprender y compartir su preocupación. Si me dice que son personas que de una u otra forma han contribuido al desarrollo de Puerto Rico, que tienen experiencia insertándose en obras públicas o privadas de valor multimillonario, pues la cosa es distinta.

No veo nada negativo en que una empresa extranjera se asocie con una local para realizar un proyecto de energía renovable. ¡Todo lo contrario! Si una empresa de energía renovable con experiencia ayuda a que una local crezca, pues no entiendo el pecado que la actual administración visualiza en eso. ¿Cuántos países vecinos no promueven la participación del negocio nativo en la entrada del negocio extranjero? Al fin de cuentas, si la compañia local “x” no llega a producir la energya porque no tiene experiencia, pues el resultado es que la AEE sencillamente no le compra nada. Si el pecado es que la vende a 15 centavos el kWh, pues nos quemaremos en el infierno como estamos ahora porque los contratos con petróleo ronda los 20 centavos el kwh y no escucho al gobernador, a Juan Alicea, David Bernier o Alberto Bacó hablando de cancelar esos contratos.

¿Ha escuchado el cuento de los tres cubos con jueyes? Si no lo ha escuchado, pues lea: Un vendedor de jueyes tiene dos cubos con tapas y un tercero sin tapa. Un cubo con tapa dice “Jueyes Cubanos”, el segundo con tapa dice “Jueyes Dominicanos” y el tercer cubo, sin tapa dice “Jueyes Boricuas”. Un curioso pregunta porque los jueyes cubanos y dominicanos tienen tapa y el cubo de jueyes boricuas no tiene. El vendedor explica que los cubanos y dominicanos se trepan unos sobre otros para llegar al borde del cubo y el primero que llega arriba, ayuda a los demás a salir. En cambio, el de los jueyes boricuas, cuando uno comienza a ascender, el que queda abajo, lo hala para que caiga y entonces subir él.

En este caso, desconozco si con esto de la energía renovable, unos jueyes boricuas están halando otros jueyes boricuas para que caigan y entonces ver como entran ellos al juego de los contratos. Mientras eso ocurra, ninguno de nosotros va a salir del cubo de la AEE y su abusivo monopolizado costo de la energía.

 


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