Puerto Rico está ‘por el techo’

Por Robert Rivera, Abogado 4:02 am
El pueblo sigue perdiendo la esperanza, confianza, optimismo y la paciencia
angry-man

Por diferentes razones, puede decirse que en Puerto Rico estamos ‘por el techo’. Esta frase utilizada generalmente para comunicar incomodidad, enojo o disgusto cuando llegamos al límite de nuestra tolerancia para con ciertos asuntos, puede aplicarse al sentir colectivo sobre el impacto de las medidas tomadas por el presente gobierno ante los retos económicos y fiscales que enfrentamos.

A la luz de conversaciones en la calle, sondeos de todo tipo y comentarios y discusiones en las redes sociales, entre otros, el pueblo sigue perdiendo la esperanza, confianza, optimismo y la paciencia, ante la incapacidad gubernamental en acabar de articular e implantar una agenda que atienda nuestros problemas de fondo, para reinventar a Puerto Rico, devolverle su encanto y posicionarlo como una economía vibrante. Así, sigue generalizándose en la Isla un sentimiento de que vamos por la ruta incorrecta y que las medidas tomadas durante los pasados meses han sido insuficientes y han empeorado nuestros problemas.

De otra parte, ‘por el techo’ también quedará el margen prestatario de Puerto Rico tras concretarse la emisión de bonos que la presente administración gestionó. Aunque la emisión no agota la totalidad de nuestro margen para tomar prestado, según ahora alega la administración de turno, la nueva deuda que asumirá el gobierno lo acercaría al límite que fija nuestra Constitución. O sea, aunque el agua sobrepasó el cuello, todavía tenemos apenas espacio para respirar. Y esta acción, ha sido catalogada por casas acreditadoras, expertos y hasta por legisladores de mayoría, como una altamente riesgosa por su potencial de afectar nuestro crecimiento económico, la generación de empleos, el desarrollo de obra física y social y nuestra estabilización fiscal. Esto por las garantías que ofrece la presente administración para lograr dicha emisión y la ausencia de medidas que las complementen e impulsen nuestro desarrollo.

Ante el alcance que puede tener este nuevo endeudamiento, es preocupante y abona a la falta de credibilidad y desconfianza que tiene nuestro pueblo en su gobierno, el que no se explicaron ni discutieron los pormenores de esta compleja transacción, cuyo impacto trascenderá generaciones. Es alarmante conocer, a través del documento de oferta ‘prospectus’ de la emisión presentado a los bonistas, que el gobierno reduciría el doble de su déficit, distinto a lo discutido localmente, y que congelaría convenios colectivos, adoptaría medidas que afectarían los recaudos, pudiera enmendar nuestra Constitución para elevar el tope de deuda y que hasta podría tener problemas para pagar sus obligaciones, esto a pesar de las medidas ya adoptadas que impactan nuestros bolsillos.

Y mientras nuestro pueblo hace sus ajustes para salir a flote, y sigue creciendo el nivel de deuda de nuestro gobierno, aún desconocemos planes gubernamentales concretos para reducir el gasto público e impulsar nuestra economía. En su lugar, el gobierno ha organizado recientemente una llamada ‘mesa de acción’ para que expertos, dejando fuera a algunos sectores, elaboren propuestas para atender la crisis.

Y ante el record de esta administración con este tipo de acercamiento, está la suspicacia e interrogante de si las medidas que produzca esta ‘mesa’ correrán la misma suerte que las presentadas por los maestros en el comité de diálogo que se constituyó hace semanas, o, si este grupo será utilizado para ‘lavarle la cara’ a medidas que el gobierno de turno ya tiene pero que no ha implantado para que no se las adjudiquen dado su impacto.

Ciertamente tienen que considerarse todas las alternativas para paliar la crisis y a todos nos corresponde contribuir. No obstante, todo esfuerzo para atender nuestros problemas de fondo debe ser debidamente conceptualizado e implantado, sin más dilación y de forma transparente. Nuestros problemas son conocidos, altamente estudiados y han provocado muy buenas propuestas de diferentes sectores para resolverlos, por lo que no hay tiempo que perder haciendo más estudios. Hay que actuar ya para levantar a Puerto Rico.

Temas:  


Noticias Relacionadas

Nuestras Voces


Nuestras Voces

Subir