¡Recojan los niños!

Por Alexis Zárraga Vélez, Redactor elvocero.com 11:46 am
Un 'mea aculpa' arrodilla'os, dos Padre Nuestro, tres Ave Marías, y con agua y jabón se limpia el pecado
pedofilia-e-iglesia

Durante las pasadas semanas salieron a la luz pública varios casos sobre aparentes abusos sexuales por parte de sacerdotes de la Iglesia Católica en Puerto Rico. Luego de varias entrevistas, el Arzobispo de San Juan, Roberto Octavio González Nieves -líder máximo del catolicismo en la isla- admitió que la Iglesia le emitió pagos a un perjudicado. Aún no sabemos qué calculadora, ábaco o tablita en Excel usaron para llegar a la conclusión de cuánto puede costar un trauma adquirido en la niñez, pero seguramente alguna revelación divina tuvieron estos muchachones con sotanas para aflojar el cash.

Para bajar el taco de esta amarga eucaristía, González Nieves -quien tiene un gran parecido con Vico C, mas no así comparte el carisma, humildad y don de gente del Filósofo del Rap- envió un mensaje pastoral a la comunidad religiosa, donde dice que ora por Raimundo y to’ el mundo, menos por las víctimas de los curas que abusaron de la inocencia y candidez de los niños. La Iglesia Católica se da un buen buche del embriagante vino, de lo que sea que ajume, menos de la sangre del Cristo que dicen amar, para continuar en su misión, que ya no es la de guiar almas; sino que su nuevo cometido es la intromisión en los asuntos del Estado, y como centinelas velar que las parejas homosexuales y lesbianas no anden mostrándose afecto, ni grajiándose en la calle ni mucho menos adoptando infantes sin hogar.

La Iglesia Católica lleva décadas ignorando sus demonios internos, y no fue hasta apenas hace unos años que los casos por pederastía y pedofilia llegaron a los medios de comunicación, mismos medios que el corillo eclesiástico en un pasado acusó de estar manejados por “enemigos al servicio del Maligno”, porque si de algo son expertos los religiosos es de demonizar todo lo que no pueden controlar.

Cuando Jesús vio que los mercaderes estaban haciendo un pulguero en el templo, no dudó en meterle mano al problema, hizo un látigo y sacó a los comerciantes a patá limpia. Entonces, ¿por qué la Iglesia Católica no hizo lo mismo? ¿Por qué estos “hombres de valores” no se han puesto pa’ lo suyo y le meten caña a un asunto tan serio sin que les tiemble el pulso? El silencio es otra forma de sutil opresión. Dicen que Dios vomita a los tibios, yo espero que sea más agresivo con los que permiten que unos enfermos le hagan daño a seres indefensos, porque sancocharse en el infierno toda una eternidad realmente es muy poquito.

Molesta saber que estos bambalanes anden por ahí creyéndose impunes y pensando que la ley canónica de un Dios que a veces parece estar dormido, es superior a la justicia civil. Un ‘mea aculpa‘ arrodilla’os, dos Padre Nuestro, tres Ave Marías, y con agua y jabón se limpia el pecado. Si el clero, el Papa y hasta el mismísimo Arcángel San Miguel se enteran, guardan el secreto, y como mucho, cambian al comenenes de congregación para que siga dándole rienda suelta a sus perversiones y continúe con la cantaleta dominical. Hay que cuidar el botín de la ofrenda son las instrucciones “de arriba”, porque esa catedral no se mantiene sola. Olvídate de la ‘salvación’, ‘Cayey-Cayey‘, que si explota un chisme así, se quedan sin la dádivas de los feligreses y a comer corned beef en vez de steak. Los creyentes se inmolan a fuerza de billete para llegar al cielo, y mientras eso siga, lo demás es risas, diversión y capitalismo. ¡Se soltaron los curas! ¡Recojan los niños!

Fastidia la calma con la que Roberto Octavio tomó todo esto. Si lo dejan, monda tranquilamente una china y con desidia dice: “ya yo se lo dije al Vaticano, yo no puedo hacer más nada”. Recordemos que este titán actualmente tiene la responsabilidad de sentarse a servir como mediador entre los maestros y el gobierno. ¿Con qué cara, varón? ¿Cómo usted puede ponerse a jugar al árbitro cuando ni siquiera puede mantener el orden en su casa? Tampoco olvidemos que fue bastante vocal cuando Aníbal Acevedo Vilá tuvo un juicio por fraude y conspiración, y hasta le besó un anillo; sortija que al parecer perdió valor ante los ojos de Jehová días antes de aquella pela electoral en noviembre de 2008. Para ese tiempo sí quería estar faranduleando y politiqueando en los medios. Y hoy, cuando no solo los perjudicados, sino todos los fieles, necesitan que dé cara y demuestre rectitud, se tira un mensaje vacío con una retórica que sobra y que no convence ni a la más ingenua monja. ¿Por qué esa pasta ante un problema tan serio, monseñor?

Dios debería considerar seriamente botar pa’l ca a sus relacionistas públicos, porque no solo le han dañado la imagen, sino que se lucraron de Él rentabilizando el miedo y la ignorancia, en vez de regalar paz y dirección. Encima de eso, ahora también le traen más escándalos a su resumé, que en honor a la verdad -y entre genocidios, esclavitud y las infidelidades de los reyes bíblicos escogidos por Él- tampoco es muy bonito que digamos. El equipo de trabajo de la Santísima Trinidad no solo se aprovecha de las necesidades espirituales de la gente, sino que estos pájaros le impusieron “moralidad” a las personas mientras ellos ocultan unas asquerosas depravaciones. Hipócritas. Y mientras Roma arde, su fan club sigue peleando por encontrar en un libro la cita que nos diga el secreto de la vida, y continúan juzgando a quienes no piensan ni actúan como ellos, por aquello del “lambeojismo celestial”.

Jesucristo, creo que este es excelente momento para venir a cumplir lo que prometiste hace dos mil años y pico, porque si no avanzas, el caos apocalíptico del que hablan no lo comenzará el expanita tuyo que vive en La Caldera, sino los mismos que una vez juraron amarte y cumplir tus enseñanzas.

Temas:    •   • 

Noticias Relacionadas

Nuestras Voces


Nuestras Voces

Subir