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Resistencia, no velocidad

La pasada elección interna del PNP en San Juan ha sido caldo de cultivo para los comentaristas y los seguidores de Pedro Pierluisi, Thomas Rivera Schatz y Ricky Rosselló
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Por Mario Ramos Méndez 4:50 am

La pasada elección interna del PNP en San Juan ha sido caldo de cultivo para los comentaristas y los seguidores de Pedro Pierluisi, Thomas Rivera Schatz y Ricky Rosselló. Los resultados fueron claros; Leo Díaz ganó ampliamente, aunque no por mayoría absoluta. Sin embargo, dichos resultados tienen significado y significante. La campaña llevada a cabo por Leo Díaz fue magistral y merece la felicitación de todos. La gloria es suya. Usó el sistema de caminatas múltiples para peinar el área y cubrir mayor cantidad de territorio en menos tiempo. Sistema utilizado por Luis Fortuño en las primarias para la gobernación de 2008.

La campaña también tuvo la exitosa contribución de Abel Nazario y Aníbal Vega Borges, que proveyeron la logística necesaria para el triunfo. Las legisladoras Jenniffer González, Lourdes Ramos y María Charbonier, también ayudaron. Y si algo faltaba, el aspirante a gobernador, Ricky Rosselló, se metió de lleno en las últimas semanas.

Un dato relevante fue lo manifestado por el mismo Leo en los últimos días de la campaña: “Si yo gano, gana Ricky”. O sea, ellos o nosotros. Palabras que convirtieron su campaña en un referendum Ricky, Sí o No, obteniendo el Sí el 48%. Mientras, las de Roberto Arango, Kimmey Raschke y Miguel Romero fueron campañas para presidir el Comité Central del PNP en San Juan.

Si los números tienen un significado místico, como decía Borges, entonces el caso de San Juan es revelador de cara a una posible primaria para la gobernación dentro del PNP. Como dije, el 48% de los que votaron lo hicieron por Leo, respondiendo al estribillo antes citado. El restante 52% fue distribuido entre los demás tres candidatos. En esta elección interna, distinto a primarias para legisladores por acumulación, donde se escogen seis, solo se escogía uno. Por lo que los porcientos nos sirven para un análisis preciso.

¿Qué motivó a ese 52% no seguir el llamado de Leo? Los que rodean a Ricky han proyectado hostilidad contra aquellos que no piensen como ellos. Muchos son exasesores de Luis Fortuño, algo que es anatema para los servidores públicos. La relación adversativa con el no seguidor de Ricky se establece anterior a todo posible diálogo o comunicación.

Ese por ciento de votantes que no votó por Leo, que fue la mayoría, no votarán por Ricky en una primaria. De entrada, Pierluisi aventaja a Ricky en San Juan. A pesar que Pierluisi se mantuvo imparcial durante todo el proceso. En las 10 elecciones internas del PNP celebradas ese día –siendo la de San Juan un referéndum-, solo 3 fueron ganadas por candidatos afines a Ricky Rosselló. Hasta la fecha, de 21 elecciones internas realizadas como parte del proceso de reorganización del PNP solo 5 candidatos afines a Ricky han resultado electos.

Históricamente el PNP ha demostrado poder de autodestrucción. (Véase Raymond Carr, Puerto Rico: a colonial experiment). 1984 y 2004 son ejemplos. En 2000 la corrupción arropó a Puerto Rico, que tuvo en Pedro Rosselló un gobernador leniente con los corruptos. En 2008 hubo vientos de guerra. Esta continua refriega por el poder erosiona la base política. Algunos líderes no entienden que nada de eso define quién será el candidato a gobernador. Se trata de una carrera a distancia. Resistencia, no velocidad. Esa es la ley del proceso.


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