Sánchez Betances declara en vista ante Ética Gubernamental

Relata lo ocurrido en la noche en que su "amigo del alma" fue arrestado por conducir bajo los efectos del alcohol
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Por Miguel Rivera Puig, EL VOCERO 12:03 pm

El ex secretario de Justicia Luis Sánchez Betances comenzó a relatar los incidentes ocurridos en la noche de 6 de diciembre pasado por los que se le radicaron dos querellas por violaciones a la Ley de Ética, señalando que cuando acudió a la avenida Roosevelt donde fue arrestado ex socio Jaime Sifre Rodríguez y después al Cuartel de Tránsito lo hizo en su carácter de ciudadano con la intención de que le entregaran el vehículo de su “amigo del alma”.

“Buenas noches oficial puedo hablarle”  fueron las únicas palabras que le dijo al sargento Luis W. Rodríguez Hernández, señalando que “de momento se ha virado para mi un tipo fuera de total control, como un loco”.

De acuerdo a Sánchez Betances, al declarar ante la jueza Lourdes Velázquez Cajigas, examinadora de la Oficina de Ética Gubernamental (OEG), el sargento Rodríguez Hernández no le permitió preguntarle si se podía llevar el Lexus de Sifre Rodríguez.

“Sálganse de aquí usted no puede estar aquí” declaró fueran palabras del sargento agregando que el uniformado seguía manoteándolo.  “Juro por poco pensé que me iba a dar”, agregó.

Al inicio de su testimonio que seguirá esta tarde dijo que había estado con Sifre Rodríguez y varios amigos en el restaurante El Mesón Gallego, de donde salieron pasadas las 9:30 de la noche. Se disponía a llevar en la guagua oficial a Sifre Rodríguez hasta su hogar, pero uno de los hijos de Sánchez Betances llamó para le abrieron el portón del estacionamiento del bufete en la calle Bolivia.

Cuando fueron a bufete Sifre Rodríguez también tenía su automóvil allí, pero Sánchez Betances dio por sentado que su hijo lo llevaría a la casa.

En una parte del testimonio dijo que nunca vio a Sifre Rodríguez sudoroso ni incoherente, que lo vio caminando bien esa noche cuando salieron del restaurante. Sifre Rodríguez al llegar al bufete abordó su Lexus y minutos después una patrulla lo detuvo en la avenida Roosevelt, porque iba hablando por el teléfono celular. El agente lo notó ebrio y lo arrestó, arrojando posteriormente .21 centésimas en la prueba de aliento.

Aunque en su gestión de ir a ayudar a Sifre Rodríguez, a pedido de éste que lo llamo para que se llevara el automóvil, se molestó por el trato que recibió del sargento y pidió hablar con un oficial ya que Rodríguez Hernández se negó en reiteradas ocasiones a darle su nombre y número de placa. En el Cuartel de Tránsito y de forma retórica, según su versión, expresó que si tenía que llamar al superintendente James Tuller para que le dieran el nombre y la placa del sargento.


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