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Se libra de la pena de muerte acusado de “carjacking”

Luego de que el secretario del Departamento de Justicia estadounidense, Eric Holder, no certificara el caso como uno de pena capital
juicio
Por Melissa Correa Velázquez, EL VOCERO 2:01 pm

Carmelo Velázquez Aponte, acusado por un “carjacking” que desembocó en el asesinato de Richardson Mieses Pimentel, se libró de la pena de muerte, luego de que el secretario del Departamento de Justicia estadounidense, Eric Holder, no certificara el caso como uno de pena capital.

Así consta en una moción radicada por la fiscal federal Julia Díaz Rex, contenida en el expediente electrónico del caso.

Velázquez Aponte, apodado “Boty”, fue acusado por un Gran Jurado el 6 de julio de 2011 por el robo de auto a mano armada que culminó en el asesinato de Mieses Pimentel, ocurrido el 18 de junio de 2011 en la gasolinera Shell, ubicada en la avenida Sánchez Osorio en Carolina.

Un vídeo del establecimiento capta el momento en que tras un forcejeo, el acusado le disparó a la víctima en dos ocasiones y cuando le roba su arma de fuego. Acto seguido, Boty hurtó el vehículo de Mieses Pimentel, una Ford Explorer del 2002.

Casualmente, el occiso había sido secuestrado el 15 de agosto de 1997 por una pandilla compuesta por ocho sujetos, mientras salía del restaurante Chris Café en la avenida Ponce de León. Los secuestradores pedían $500 mil a cambio de su liberación. En ese entonces, Mieses Pimentel fue rescatado por agentes del Negociado Federal de Investigaciones (FBI) tras permanecer secuestrado durante 10 días. Los secuestradores fueron acusados por un Gran Jurado Federal y fueron sentenciados a entre 51 meses a 135 meses de cárcel.

El 20 de junio de 2011 agentes de la Policía de Puerto Rico arrestaron a Velázquez Aponte, tras protagonizar una persecución, que se inició en el centro comercial Plaza Carolina. Ello, luego de que las autoridades recibieran información de que un sujeto, a bordo de una guagua Mistusbishi Outlander merodeaba el lugar de forma sospechosa.

Cuando el agente Daniel Rivera Martínez intervino, Velázquez Aponte le comenzó a disparar. En el incidente, el policía resultó herido al caer al suelo y no recibió impactos de bala.

El acusado le robó el arma de reglamento al agente, quien pidió ayuda a sus compañeros. La persecución continuó hasta la avenida Sánchez Castaño, luego a las calles 34 y 35 de la urbanización Villa Carolina.

Presuntamente, Velázquez Aponte robó una patrulla de la policía municipal y huyó en dirección hacia la avenida Roberto Clemente, donde robó una guagua Ford Explorer. Acto seguido, se dirigió hacia la urbanización Villa Fontana, donde abandonó el vehículo y corrió hasta la vía 66 en donde fue arrestado.

Durante el arresto los agentes le ocuparon dos armas de fuego. Una de ellas era la pistola de Mieses Pimentel, una Smith adn Wesson, modelo 410, calibre .40 con dos municiones y una nueve milímetros, con municiones y un bulto. “Boty” enfrenta cargos por el uso de un arma de fuego durante la comisión de un delito violento.

“Boty” también fue acusado por otros dos “carjackings” en los que utilizó un arma de fuego. El 20 de junio de 2011 asaltó a Edgardo Fargas Pérez para llevarle un Ford Crown Victoria.

Ese mismo día asaltó a Johnny González Castro para quitarle una guagua Mercury Mountaineer.

El caso está a cargo de los fiscales Díaz Rex y Justin Martin. José Aguayo y Jean Barret son los representantes legales del acusado. El caso es presidido por el juez federal Daniel Domínguez.

Melissa Correa Velázquez, EL VOCERO

Periodista con más de 20 años de experiencia. Asignada a la cobertura del Tribunal Federal.


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