“Se nos fue”

Por Mariam Echevarría, EL VOCERO 4:10 am
Lidda García, presidenta de Grandes Eventos, fue quien confirmó la noticia, que no tan solo enluta a la clase artística, sino que toca al pueblo que lo acompañó en su caminar artístico por casi 30 años.
CONFERENCIA_LUIS_RAUL_6
EL VOCERO / Archivo

“Se nos fue”. Estas tres cortas palabras no tan solo comunicaban el fallecimiento de Luis Raúl ayer a sus 51 años, también recogían el sentido de pérdida que invade al país ante el deceso de uno de los baluartes de la comedia.

Lidda García, presidenta de Grandes Eventos, fue quien confirmó la noticia, que no tan solo enluta a la clase artística, sino que toca al pueblo que lo acompañó en su caminar artístico por casi 30 años.

“Para ser un ángel no hay que tener alas, solo hay que ser especial en la vida de otra persona”, compartió el comediante hace apenas dos semanas en su cuenta oficial en Instagram, desde su convalecencia en el Hospital Pavía, donde combatía una doble pulmonía bilateral post viral, que le provocó daño agudo en su pulmón izquierdo. Llevaba conectado a un respirador artificial desde el 27 de enero por recomendación de su neumólogo, Dr. René Ramírez. Su deceso se produjo pasada la 1:00 am de ayer.

El intérprete de ‘Piquito’ había llegado conduciendo hace 18 días a la institución hospitalaria para atenderse por lo que consideraba un “fuerte catarro de temporada”, que inició hace dos meses durante la filmación de la película ‘Un lío de dólares’ en Nueva York, dominada por las bajas temperaturas.

Su última aparición pública fue el 31 de diciembre de 2013 junto a Gisselle Ortiz en el Centro de Convenciones de Ponce.

Una vida dedicada a las risas

Luis Raúl Martínez  nació el 6 de marzo de 1962 en Ponce y desde pequeño, demostró interés por el mundo artístico, a pesar de la oposición de sus padres, Raúl Martínez y Nilda Rodríguez.

Su paso por el Colegio de Agricultura y Artes Mecánicas de Mayagüez para estudiar ingeniería química fue corto y luego del segundo año y varios cursos de teatro, decidió mudarse a San Juan en 1991.

Fue decorador de vitrinas, vendió hot dogs y pop corn en el Cine Teatro Río Piedras y ejerció una función similar en el desaparecido Teatro Royal de la calle San Justo, en el Viejo San Juan, destaca la Fundación Nacional para la Cultura Popular.

El ponceño reafirmó su talento en la Academia de Actuación de Ofelia D’Acosta y en la Compañía de Variedades Artísticas. De hecho, el artista había adelantado a EL VOCERO su interés en realizar un filme sobre la vida de D’Acosta, que no llegó a materializar.

Fue en 1993 que debutó profesionalmente en la obra ‘Los títeres de Cachiporra’, con Producciones Candilejas. Le siguieron ‘Doña Rosita, la solterona’, ‘El alcalde de Zalamea’, ‘Doce paredes negras’, ‘El abanico de Lady Windemier’, ‘La quema de Judas’, la zarzuela  ‘La corte del Faraón’ y musicales infantiles como ‘Pinocho’ y ‘El Mago de Oz’.

‘Un mismo corazón’ que abordaba el tema del sida y ‘El patito feo’ también contaron con su presencia, resaltó Inter News Service.

Luis Raúl trabajó como extra en telenovelas de Telemundo y tuvo participaciones cortas en programas como ‘Cuqui’ y ‘Soy Awilda’.

‘Fiesta’, ‘En serio… con Silverio’ y ‘¿Qué es lo que pasa aquí? ¡Ah!’, así como ‘Anda pa’l cará’ junto a Gricel Mamery, le garantizaron un espacio en el gusto del público y en la televisión, afincándose con personajes como ‘Piquito’, ‘Tito Párpados’ y ‘El Bebé’, por mencionar algunos.

En 1993 decidió mudarse a Los Angeles, California, donde participó en varios comerciales y espectáculos como ‘Latino Comedy Olympics’, en The Improv.

Sin embargo, fue su dominio absoluto del ‘stand up comedy’ el que le garantizó el aplauso y las carcajadas en exceso del público. ‘Luis Raúl está que pica’, ‘A cuero pealo’, ‘¡Qué clase de lengua!’, ‘Con los huevos a peseta’, ‘La cosa está pelúa’, ‘Chiquitito, pero juguetón’ –del que hizo una película–, ‘Me pasaron por la piedra’ y “El bello y la bestia’ con Raymond Arrieta, fueron solo algunos.

Su talento también se hizo sentir en el cine, más allá de ‘Chiquito pero juguetón, the muvi’. ‘Broche de oro’ junto a Jacobo Morales y ‘200 cartas’ fueron sus trabajos más recientes en la gran pantalla.

Uno de sus grandes sueños lo cumplió antes de finalizado el 2013, llenar el Coliseo de Puerto Rico con su show ‘Qué ojones’ y convertirse en el primer comediante en lograrlo. La producción estuvo a cargo de José Dueño.

Su prioridad en la vida en los pasados años, según había revelado a EL VOCERO, era ser feliz. “El éxito no lo es todo. Si no tienes un balance entre el éxito y tu felicidad, no vale la pena. Yo no me sentía feliz porque mi vida era el trabajo”, confesó el comunicador, quien nació a esta filosofía a consecuencia de la batalla contra el cáncer de su padre y la operación de corazón de su madre.

Luis Raúl, quien era diabético e hipertenso, también tenía planes de llevar al cine al personaje de su prima ‘Malín’ y ya preparaba su nuevo ‘stand up comedy’, así como el lanzamiento en DVD de ‘Qué Ojones’. Escribir varios libros también fue materia inconclusa.

“Escribiría dos; uno que resuma mis primeros 20 años de carrera y otro cuando esté viejito, hablando de los otros 20. Creo que la gente lo disfrutaría mucho y yo también”, dijo a este diario.

Temas:    • 

Noticias Relacionadas

Nuestras Voces


Nuestras Voces

Subir