Continuar a ElVocero.com

Se vive la música

“La guitarra es mi pasión. Conservo el mismo entusiasmo por el equipo y por la música desde que empecé”.
vx0305022c 1 jorge.jpg
A Jorge Laboy Laboy se le dedica la edición 24 del Puerto Rico Heineken JazzFest, a celebrarse del 20 al 23 de marzo en el Anfiteatro Tito Puente. Eric Rojas / EL VOCERO
Por Yomaris Rodríguez, EL VOCERO 10:45 am

Jorge Laboy ha tenido más guitarras que años de carrera profesional, que ya son alrededor de 43, pues en una ocasión sumaron las 55. Esto es sencillo de comprender, pues para este guitarrista de renombre internacional este instrumento es su pasión desde niño y la música su vida.

Por un lado están los años profesionales y, por el otro, la realidad, porque recuerda tener una guitarra desde sus cuatro años. En ese entonces, él tocaba mientras su hermana cantaba para que una “viejita nos diera galletas María”, recordó entre risas. En su hogar siempre conseguía este instrumento porque su padre los vendía y tocaba, al igual que sus hermanos, entre ellos Paco Laboy, consumado guitarrista.

“Mi primera guitarra eléctrica no la conservo desafortunadamente. Fue con la que comencé a trabajar profesionalmente, era hecha en Japón, tendría como 12 años. Papi me la compró, ni me acuerdo que pasó con ella”, mencionó.

Por sus manos han pasado cantidad de guitarras, unas las vendió, mas otras las conserva porque son especiales. Al presente posee treinta y pico.

“Es una enfermedad porque aparte de ser mi modo de vida, la guitarra es mi pasión. Conservo el mismo entusiasmo por el equipo y por la música desde que empecé. Han pasado muchas guitarras por mis manos, siempre buscando mejorar el sonido, es una eterna búsqueda encontrar ese instrumento ideal. He salido de algunas que no debí, uno se arrepiente cuando entiende que eran mejor que las que tengo ahora”, explicó.

Laboy se adapta al instrumento y viceversa, cuando de mejorar ese sonido se trata.

“Casi siempre lo más que me llama la atención, aparte del sonido general, es el cuello, si se siente bien con mi mano y se comunica bien, es una guitarra que siempre voy a volver a tocar. Tengo algunas así, que siempre voy a ellas cuando quiero practicar, escribir o tocar algo de lo mío. Mientras más tengas mejor, no es que necesites tantas, creo que con cinco o seis logras los sonidos. Pero es una pasión”, abundó sobre su colección de guitarras, que incluyen para pop de cuerdas de metal, una gruesa hueca de jazz y sólidas para distintos tipos de sonidos.
Cabe mencionar que inició sus estudios universitarios en contabilidad, por el miedo que le inculcaron para que no estudiara música.

“Mi vida es la música y la música es mi vida. Me colgué en la primera contabilidad y me dije esto no es para mí; voy a ser el contable más malo del mundo y más infeliz. Me vine a estudiar a la UPR (Río Piedras) y fue una experiencia maravillosa, conocí tantos músicos y ahí me conecté con el mundo artístico y comencé a acompañar artistas, el primero que me dio oportunidad fue Danny Rivera”, dijo el ponceño quien estudió formalmente guitarra clásica y no jazz porque ese entonces no había dónde, así que lo aprendió por su cuenta.

Si bien ama la música en general, ahora le gusta más el estilo que está haciendo, que es una mezcla de jazz, rock, funk y latino. Su próximo disco está enfocado en el blues y el funk, el cual describe como “más orgánico, casi todo es a piano, bajo, guitarra y batería, es más enfocado a un solo sonido. Va gustar mucho a la juventud, estudiantes y guitarristas, tal vez no tenga tanta cobertura que le pueda gustar a la gente, pero no siempre se puede complacer a todos y cuando lo haces no eres honesto”.

Entre sus inspiraciones para este nuevo álbum figuran sus estudiantes de guitarra, de la Universidad Interamericana, donde imparte clases hace año y medio.

“Ellos me dan mucho de vuelta y hay que guapear con muchos de ellos porque son buenos y aprendo muchísimo. Enseñar me hace revisitar todo lo que sé y me ha ayudado muchísimo porque tengo que practicar más, ser más preciso y eso me hace crecer como músico”, dijo quien no quería enseñar.

De otro lado, a Laboy se le dedica la edición 24 del Puerto Rico Heineken JazzFest, a celebrarse del 20 al 23 de marzo en el Anfiteatro Tito Puente. Cerrará la jornada el último día. Interpretará temas de jazz desde sus comienzos en este género, en 1987, hasta el presente. Lo acompañará el cuatrista Christian Nieves, un artista de renombre sorpresa, su esposa Ingrid Casanova interpretando un tema de la autoría de ella, y los dos hijos de esta, Alexander Lespier, de 21 años, guitarrista y estudiante de medicina; e Isabella Lapetina, de 11, en el tema de su mamá.
“Estoy muy emocionado. Creo que soy el primer guitarrista que se lo dedican. Es un honor, un orgullo y bendición”, puntualizó quien está concentrado en su carrera como solista, además de seguir acompañando a un sinnúmero de artistas.

Yomaris Rodríguez, EL VOCERO

Periodista con 16 años de experiencia en radio, revistas y prensa escrita. Graduada de la Escuela de Comunicación Pública de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.


Noticias Relacionadas

Nuestras Voces


Nuestras Voces

Subir