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Sentencian a soplón de hijo de ‘Chemo’ Soto

Fue convicto por narcotráfico, al igual que el hijo del alcalde de Canóvanas
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Christian Soto Mujica, hijo del alcalde de Canóvanas convicto por narcotráfico. EL VOCERO / Archivo
Por Melissa Correa Velázquez, EL VOCERO 3:13 pm

El juez federal Gustavo Gelpí sentenció a tres años y tres meses de prisión a Alex Ramos Mediavilla, convicto junto a Christian Soto Mujica, hijo del alcalde de Canóvanas José “Chemo” Soto, por formar parte de un cartel de mexicanos que traficaba sobre mil kilogramos de marihuana desde México a Puerto Rico.

Ramos Mediavilla testificó contra Soto Mujica sobre su participación en este caso.

El convicto se declaró culpable en octubre del 2003 tras llegar a un acuerdo con la fiscalía federal para que recomendara una sentencia de entre 11 a 14 años de prisión.

Soto Mujica se declaró culpable el 4 de octubre del 2012. Aun no ha sido sentenciado, según el expediente del Tribunal Federal.

El pliego acusatorio alega que el propósito de la conspiración era transportar marihuana a través de la frontera de México y California y posteriormente, hacia la Isla a través del Servicio Postal.

El grupo se comunicaba por medio de teléfonos celulares que usualmente registraban a nombres ficticios y los cambiaban con frecuencia par evitar ser captados por las autoridades de ley y orden. Enviaban mensajes de texto para coordinar el envío y recogido de la marihuana.

La pandilla utilizaba nombres falsos para enviar los paquetes a distintas direcciones, enviaban cajas a lugares abandonados y a propiedades que los acusados sabían que los dueños estarían fuera de sus casas.

Se alega que en ocasiones, los conspiradores se referían a estas residencias como “las caras”, debido a que están localizadas en la exclusiva urbanización Montehiedra. También se usaron correos privados, farmacias y pequeños negocios. Los acusados usaban distintos sistemas de rastreo del Servicio Postal como Internet, mensajes de texto, y servicio al cliente para localizar los paquetes que venían de California a la Isla.

Una vez la marihuana llegaba a Puerto Rico se guardaba en residencias o negocios para luego redistribuirla a distintos lugares y residenciales públicos, incluyendo el residencial Manuel A. Pérez.

Se alega que el grupo enviaba grandes cantidades de dinero en efectivo escondido entre revistas para tratar de evitar la detección de las autoridades y también utilizaban los servicios de Western Union, Express Mail, entre otros. En ocasiones, algunos acusados viajaron a California con grandes cantidades de dinero, producto de las ventas de marihuana en la Isla.

Melissa Correa Velázquez, EL VOCERO

Periodista con más de 20 años de experiencia. Asignada a la cobertura del Tribunal Federal.


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