Una bendición llamada ‘Crisis’

Nota del editor: A continuación reproducimos de nuevo el reportaje que le hiciéramos en noviembre pasado a Fernando Parrado, uno de los sobrevivientes del conocido accidente aéreo de 1972 en Los Andes y en el cual su tripulación fue declarada pérdida. Luego de tres meses, Parrado y su amigo Roberto Canessa lograron atravesar parte de la cordillera y conseguir que se rescataran a los 14 sobrevievientes que estaban varados en las heladas montañas. El relato de Parrado es el perfecto ejemplo a seguir para sacar de nuestras vidas la excusa de que una crisis es el final de todo.
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Fernando Parrado
Por Rafy Rivera, EL VOCERO 4:00 am

Nando Parrado dejó claro en Puerto Rico que las crisis no son tan malas como las pintan. Incluso, se lo confirmó a las más de 500 personas que asistieron a su conferencia “Crisis… ¿Qué Crisis?” en la cuál el público tuvo la oportunidad de escuchar en carne propia como logró consumar el llamado ‘Milagro de los Andes’ en 1972.

La presentación de Parrado fue la primera actividad del Instituto de Desarrollo Universal – Fundación Luis Miranda Casañas, Inc., el cual está dirigido a la especialización de profesionales con interés en educarse sobre el desarrollo y las oportunidades de la industria de seguros.

Parrado sobrevivió al accidente y junto a Roberto Canessa, fue el responsable de conseguir ayuda para las 16 personas que quedaron vivas en una de las montañas de Los Andes.

“Las cosas más importantes en la vida no las compra el dinero, pero muchas veces los seres humanos tenemos que experimentar situaciones extremas para comprender los verdaderos valores de la vida como el amor, la amistad y la familia”, dijo Parrado.
Un total de 29 personas fallecieron y el resto estuvo 72 días esperando por ayuda junto a los restos del avión, el cual utilizaron como refugio. Los sobrevivientes tuvieron que comer carne humana para mantenerse con vida.

Parrado y Canessa caminaron 10 días, luego de haber dejado a sus compañeros en el avión. Al cabo de ese tiempo consiguieron ayuda y más adelante el mundo entero conoció la verdadera historia.

El 13 de octubre de 1972, el avión en que viajaban Parrado y sus compañeros del equipo de rugby de Uruguay, se estrelló a 18,000 pies de altura en la Cordillera de Los Andes rumbo a Chile. En el accidente, Parrado perdió a su madre y su hermana menor.

Luego de su rescate, Parrado logró continuar con los negocios de su familia, se convirtió en presentador de televisión, en piloto de autos de carrera y en uno de los oradores más solicitados del mundo.

“Me fabriqué una nueva vida, una vida fantástica. Vi todo lo que me había pasado como una nueva oportunidad para empezar. Ya no estaba conmigo mi madre ni mi hermana. Al llegar a la casa y encontrarme con mi padre me di cuenta de que todo había cambiado. En lugar de refugiarme en la depresión y los vicios me dediqué a ser feliz.

Aproveché y me atreví a hacer todo aquello que había sonado antes”, explicó Parrado.
‘Nunca le dije a mi madre tantas cosas hermosas porque siempre pensaba que tendría el tiempo suficiente para hacerlo. Éramos una familia normal, exitosa, pero de momento un accidente aéreo nos cambió la vida, nos dio una lección”.

¿Por qué se salvaron?
A 41 años de la tragedia, todo el mundo se pregunta cómo Parrado y Canessa pudieron sobrevivir el atravesar las inóspitas montañas de Los Andes. Ninguno de los dos tenía conocimiento de exploración ni alpinismo. Tampoco llevaban consigo comida para el camino. Se encontraban a 18,000 pies de altura.

Parrado respondió de manera que dejó perpleja a toda la audiencia. “Siempre nos dijeron ‘Es inhumano lo que ustedes hicieron, lo hicieron por su ignorancia, porque no sabían con lo que se iban a encontrar. Esa ignorancia los salvó’.

El amor por nuestras familias nos mantuvo vivos en toda esa travesía de 10 días. Recuerdo que le dije a Roberto ‘Vamos a morir, pero si morimos, vamos a morir intentando. Hemos hecho muchas cosas juntos, así que hagamos una más y si vamos a morir, pues morimos juntos”, recordó Parrado. La vida no se mide por las cosas que te dan aliento, sino por la cantidad de cosas que te quitan ese aliento”.

Aprendizaje forzado

“Cuando uno está abandonado a 4,000 metros de altura, sin comida, sin agua y sin esperanza, todo cambia. Las decisiones de vida o muerte que tomas en ese momento las tienen que tomar uno mismo y ahí es que uno se conoce como ser humano”, explicó Parrado.

El orador hizo un recuento de su odisea junto sus compañeros – la cual se presenta en la película ‘Alive’ y el libro ‘El Milagro de los Andes’– y de cómo el trabajo en equipo, la amistad, la confianza y otros valores les ayudaron a sobrevivir.

Sin embargo, han sido las experiencias que ha vivido luego de regresar a su hogar, dos meses y medio después de que los periódicos lo declararan muerto, que le han hecho valorar y observar la vida desde otro punto de vista.
“Luche tanto tiempo por vivir, que decidí tener una vida. Vivir es tener éxito”, apuntó Parrado.

Rafy Rivera, EL VOCERO

Subdirector de EL VOCERO, graduado de de la Escuela de Comunicaciones de la UPR; tiene sobre 20 años de experiencia en la cobertura de noticias.


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