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Vital la preparación financiera para una emergencia

Aunque dispongamos de un plan financiero coherente y concreto, siempre es vital para nuestro entorno socioeconómico, diseñar planes de contingencia
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Por ElVocero.com 4:00 am

Andrés Bosa Matos
@BosaAndres

La planificación es una herramienta fundamental para el manejo efectivo de nuestras finanzas personales. En ese sentido, es indispensable prever más allá de nuestras circunstancias actuales, porque dependemos en cierta medida de los sucesos que ocurren en el ambiente externo. Dicho eso de otra manera, aunque dispongamos de un plan financiero coherente y concreto, siempre es vital para nuestro entorno socioeconómico, diseñar planes de contingencia; lo que llaman por ahí, el plan B.

Ante la incertidumbre que está viviendo la economía global desde mediados del año 2008, ha surgido la necesidad innata de delinear un plan de ahorros que nos facilite afrontar eventos inesperados como la pérdida del empleo, una enfermedad catastrófica o un accidente. Ese plan se conoce como el fondo de emergencias.

Un fondo de emergencias no es otra cosa que una cuenta de ahorros que nos brinda la posibilidad de subsistir y cumplir con cada uno de nuestros gastos mensuales en caso de que atravesemos por la pérdida de nuestro ingreso principal. Al tratarse de una emergencia, la característica primordial que debe poseer ese fondo es que tenga disponibilidad inmediata y fácil acceso.

La cantidad exacta que debe adjudicar para cubrir eventualidades, depende de su profesión u oficio, de la suma total de gastos mensuales que usted tenga y de la intuición que produzca la experiencia adquirida. Un empleado que desempeña una labor con alta demanda, como es el caso de un farmacéutico, una enfermera, un ingeniero, un asistente dental o un doctor, se le recomienda desarrollar un fondo que le dé para vivir por lo menos tres meses.

Aquellos que laboran en la construcción, en una oficina, como educadores, como reporteros o en la industria bancaria; deben ahorrar para cubrir sus gastos de al menos seis meses. Mientras que un gerencial, un alto ejecutivo, un comerciante, un escritor o un biólogo; por ser trabajos con pocas ofertas de empleo, se le recomienda una reserva de al menos un año.

El fondo de emergencias no debe utilizarse en ningún momento y de hacerlo, inmediatamente tenga el dinero que gastó, debe reponerlo. También es de suma importancia actualizarlo, ya que si nuestros gastos mensuales aumentan, el fondo debe ser incrementado en la misma proporción. El seguro por desempleo funge como complemento al mismo, pero debe estar consciente que sus beneficios probablemente cubran sólo el 30% del total de sus gastos. Así, que ha prepararse.

El autor es profesor universitario, asesor financiero y escribió el libro ¿Por qué somos pobres y ellos son ricos?; disponible en tu librería más cercana.

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Equipo de redactores de ElVocero.com


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