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Vivo el recuerdo de Vigoreaux

A 31 años del asesinato del conocido productor de televisión, el país todavía reacciona sorprendido por su trágica muerte
luis_vigoreaux
Foto: prpop.org
Por Miguel Rivera Puig, EL VOCERO 4:08 am

La actriz Lydia Echevarría había encañonado a su esposo el animador, locutor y productor de televisión Luis Vigoreaux, asesinado el 17 de enero de 1983, advirtiéndole que prefería verlo muerto antes que casado con la modelo Nydia Castillo.

Castillo fue entrevistada semanas después del asesinato del que hoy se cumplen 31 años, y le reveló a los detectives que investigaban el sañoso crimen que esa amenaza había sido hecha una noche en la que Lydia había ido al Teatro Silvia Rexach, en Puerta de Tierra, donde Vigoreaux participaba en la obra Pedro Navaja. Al terminar la función le exigió a Vigoreaux que la llevara a su casa en la urbanización El Pilar, en Río Piedras, donde ocurrió el incidente, uno de varios que fueron parte de los hallazgos de la pesquisa.

Los detectives ocuparon un revolver en la residencia de Lydia, que había sido hurtado en Gurabo, y nunca se supo a ciencia cierta cómo esa arma llegó a la casa de la actriz y con que propósito.

Mientras Lydia le declaraba a los detectives el 29 de enero de 1983 que su relación con Vigoreaux “era de lo mejor” aunque se encontraban separados, esa no era la realidad ya que la pareja había tenido unos cuantos altercados semanas antes de que ocurriera el asesinato. El 17 de enero de 1983 Vigoreaux había dejado a Nydia para irse a reunir con los abogados que discutía la división de bienes con Lydia.

Según Nydia, su automóvil había sido vandalizado por instrucciones de Lydia y le dio los nombres de los presuntos autores del acto a los investigadores.

La muerte de Vigoreaux fue una de las más sentidas en el país y de haber ocurrido hoy estarían las redes sociales y los programas de farándula a manos llenas con los escandalosos eventos que permeaban el divorcio, que hubieran dejado corta la cobertura de casos como el de Pablo Casellas, acusado de asesinar a su esposa Carmen Paredes.
El 29 de enero de 1983 Lydia le dijo a los detectives Ramón Colón y Jorge H. Muñiz y al sargento Juan A. Torres, quienes la entrevistaron en la Estación de Patrullas de Carreteras de la Autopista Las Américas (hoy Luis A. Ferré) que sabía de la infidelidad de su marido con Nydia desde el 1978 o 1979.

Mientras en las versiones que Nydia le dio a los detectives, señalaba que Vigoreaux le había dicho que él se hubiera ido con la primera mujer que se encontrara en su camino, por escapar del infierno que vivía, y que en su relación con Lydia se sentía que lo trataban como una máquina de hacer dinero.

EL VOCERO publicó en exclusiva en su portada del 18 de enero de 1983 que la noche antes se halló en llamas el Mercedes Benz de Vigoreaux, en un callejón en el sector El Guano, en Cupey, y que en el baúl yacía un cadáver carbonizado. Lydia cumplió 13 años de cárcel de los 208 años que recibió de condena por el alevoso crimen.


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